Si hay algo que caracteriza a Paulina Cocina es su talento para hacer recetas fáciles, prácticas y sin vueltas. Y entre todas, hay una que se volvió un clásico absoluto: la famosa torta 1-2-3. Simple, económica y perfecta para una merienda improvisada.
La gracia de esta receta está en que no necesitás balanza ni tazas medidoras raras. Se llama 1-2-3 porque las proporciones son facilísimas de recordar: 1 pote, 2 medidas, 3 medidas. Más simple, imposible.
Cómo se hace
Primero volcás el yogur en un bowl y agregás el aceite. Después sumás el azúcar y los huevos, y batís hasta que quede todo bien integrado. Incorporás la harina de a poco para que no se formen grumos y mezclás hasta lograr una masa pareja. Si querés darle un toque especial, podés agregar ralladura de limón.
La mezcla va a un molde enmantecado y enharinado y al horno medio, alrededor de 40 a 50 minutos. Cuando pinchás con un cuchillo y sale seco, ya está lista. Es de esas recetas que salvan cualquier tarde de mate y que podés hacer casi de memoria después de la primera vez.
