El mercado de pases vuelve a convertirse en un factor decisivo para varios futbolistas de la Selección Argentina en la antesala del Mundial 2026. En ese contexto aparece la situación de Joaquín Correa, un jugador que Lionel Scaloni mantiene dentro de su radar, pero cuyo presente a nivel clubes genera cada vez más interrogantes.
El Botafogo analiza seriamente desprenderse del delantero argentino en el próximo mercado debido a las constantes lesiones que padece. Ante esta situación y teniendo en cuenta que aparecen varios interesados, como el Santos, el campeón con la Albiceleste aparece entre los futbolistas transferibles. Ya hubo sondeos desde otros equipos europeos y también consultas desde ligas alternativas, lo que indica que su salida es una posibilidad concreta de cara al verano.
Desde la mirada de la Selección, el escenario no es menor. Correa ha sido utilizado como alternativa ofensiva a lo largo del ciclo de Scaloni, aportando versatilidad, experiencia y conocimiento del sistema. Sin embargo, la falta de continuidad en el Inter y un rol cada vez más secundario lo colocan en una posición frágil frente a otros delanteros que atraviesan mejores momentos deportivos y llegan con mayor rodaje competitivo.
Además, la competencia en el ataque argentino es cada vez más exigente. Nuevos nombres empujan desde atrás y otros ya se consolidaron como opciones prioritarias, lo que reduce el margen de espera. Para Scaloni, no solo importa el talento, sino también el contexto en el que se desempeñan sus futbolistas, el tipo de partidos que enfrentan y la regularidad con la que llegan a cada convocatoria.
Scaloni observa detenidamente el futuro de Correa: el mercado, como factor determinante
El próximo destino de Correa será clave para su futuro internacional. Un traspaso que le garantice minutos y protagonismo podría sostenerlo en la pelea por un lugar en la lista mundialista. Pero una mala elección, en esta etapa decisiva, podría terminar dejándolo fuera del avión rumbo al Mundial 2026.
