El arranque de Gran Hermano no solo estuvo marcado por las primeras jugadas dentro de la casa, sino también por una fuerte polémica afuera. Julieta Poggio, figura de la edición 2022, lanzó una frase que hizo ruido: “Se llama Edición Dorada porque, claramente, todos están acomodados”. Lo dijo en una transmisión en vivo al ser consultada por la participación de su hermana Lolo Poggio, y la declaración encendió las redes.
La respuesta de Santiago del Moro a Julieta Poggio
Ante la repercusión, Santiago del Moro respondió en vivo y defendió el proceso de selección. “Toda la gente que está llegó porque la llamaron para hacer casting, porque fue al casting abierto o porque se anotó en la página. La posibilidad estuvo al alcance de todos”, aseguró. También aclaró que solo Lolo Poggio y Divina Gloria fueron invitadas directamente, mientras que participantes como Andrea del Boca y Yanina Zilli se postularon como cualquier aspirante.
Mientras el debate crecía, dentro de la casa el juego avanzó sin pausa. En una gala cargada de emociones se conformó la primera placa de nominados. El movimiento más fuerte lo protagonizó Carmiña Masi, quien utilizó la nominación espontánea, herramienta que otorga tres votos al primero y dos al segundo. Sin rodeos, apuntó contra Brian y Emanuel Di Gioia. “Hay que ir por los más fuertes, los líderes”, explicó, dejando en claro que su estrategia será confrontar a quienes percibe como competidores sólidos.
El resultado final dejó una placa amplia: Carmiña, Emanuel, Manuel, Brian, Lucero, Pincoya, Sol y Zilli. Pero el dato clave es el sistema mixto de votación. Durante las primeras 24 horas el público vota en positivo para salvar a sus favoritos; luego, la modalidad cambia a voto negativo para definir al eliminado. Los participantes desconocen este giro, lo que agrega un condimento estratégico decisivo.
La jugada de Carmiña la posiciona como protagonista desde el inicio, mientras que Brian y Emanuel aparecen como figuras fuertes a probar en el voto popular. Con apenas días de convivencia, la edición ya expone alianzas, tensiones y sospechas. Y el afuera, una vez más, será quien termine de ordenar el tablero.
