La presentación de Lali Espósito en el Cosquín Rock 2026 no solo dio que hablar por su show explosivo, sino también por el impactante vestido que eligió para subir al escenario. Fiel a su estilo frontal, la artista convirtió su look en una declaración y dejó mensajes dirigidos a quienes la criticaron en los últimos meses, entre ellos el propio presidente Javier Milei.
El diseño llamó la atención por las frases estampadas en la tela, que recopilaban comentarios agresivos y descalificaciones que circularon en las redes sociales. Lejos de ignorarlos, Lali Espósito decidió resignificarlos y llevarlos puestos como una forma de respuesta pública a sus detractores.
Entre las inscripciones podían leerse expresiones que aludían directamente a los cuestionamientos que recibió desde distintos sectores políticos y mediáticos. Y fue así como la cantante optó por exponer esas palabras en pleno festival, transformando el hate en parte del concepto artístico de su presentación. “Lali Depósito”, “Ladri depósito”, “Qué asco Lali”. Y también mostró algunas frases que ella misma le dedicó al presidente argentino, Javier Milei en el año 2023 cuando ganó las PASO: “Qué peligroso, qué triste”.
Otra de los mensajes que captó la atención de los fans en Cosquín Rock 2026, fueron los que la cantante de 34 años le dedicó a Milei en el Festival de Jesús María 2026: «Que sorpresa. Que alegría Larga vida a los festivales populares», en alusión a la presencia del mandatario en el festival.
Tal y como era de esperarse, el gesto de Lali Espósito fue interpretado por muchos como una provocación directa, mientras que otros lo vieron como un acto de empoderamiento frente a los ataques. En las redes sociales, el vestido se volvió tendencia y generó un fuerte debate sobre el cruce entre música, política y libertad de expresión.
Lali Espósito y el homenaje a Sumo
Sobre el cierre de su show en el Aeródromo de Santa María de Punilla, sorprendió al interpretar “Los viejos vinagres”, el clásico ochentoso de Sumo, y dejó flotando una frase que muchos interpretaron como un guiño dirigido a Javier Milei. La escena no solo impactó a quienes estaban en el festival, sino que también explotó en redes sociales, donde los videos del momento se volvieron virales en cuestión de minutos.
Con esta puesta en escena, Lali dejó en claro que no piensa correrse de la discusión pública y que, frente a las críticas, elige responder desde el arte. Su paso por Cosquín Rock volvió a confirmar que, además de música, su figura sigue siendo un punto central en la conversación cultural y política del país.
