La noche prometía lágrimas y despedidas en MasterChef Celebrity Argentina, pero terminó con aplausos y desconcierto. Seis participantes enfrentaron uno de los retos más difíciles de la temporada. Preparar un croquembouche de 30 centímetros, la clásica torre francesa de profiteroles rellenos de crema pastelera y bañados en caramelo.
Durante 60 minutos, las cocinas fueron un campo de batalla: azúcar caliente, estructuras inestables y máxima concentración. El jurado, integrado por Germán Martitegui, Donato de Santis y Damián Betular, observó cada detalle técnico con lupa.
La emoción atravesó la gala. Marixa Balli se quebró al presentar su torre de chocolate y confesó que recién ahora se sentía realmente cocinera. Los chefs la elogiaron por su evolución y carácter. Por su parte, Evangelina Anderson volvió a conmover al revelar que participa por pedido de sus hijos. “Estoy muy orgullosa”, expresó entre lágrimas.
Emilia Attias bautizó su creación como “La reivindicación” y celebró haber superado su deuda pendiente con la pastelería. La devolución fue positiva y contundente: la prueba era “bisagra” para quien aspire a la final. Tras las primeras devoluciones, el jurado llamó al frente a cuatro participantes. Quedaban Ian Lucas y el Turco Husaín. El clima se volvió denso. Todo indicaba que uno abandonaría el certamen. Entonces, Betular tomó la palabra: “Quien abandona las cocinas de MasterChef Celebrity y no regresa nunca más es…”. La pausa dramática paralizó el estudio.
La decisión que sorprendió en MasterChef Celebrity
La sorpresa fue total. El Turco lanzó incrédulo: “¿Dijo eso?”. La conductora Wanda Nara confirmó la decisión y el estudio estalló en aplausos. Según explicó el jurado, el nivel fue tan alto que eliminar a alguien hubiese sido injusto.
Sin embargo, la advertencia fue clara: la decisión “traerá consecuencias”. Así comenzó oficialmente el camino a la final, con todos en carrera y una certeza: desde ahora, cada error puede costar el doble.
