El secretario de Trabajo de la Nación, Julio Cordero, salió a respaldar públicamente la reforma laboral impulsada por el Gobierno y afirmó que su objetivo central es generar empleo genuino en un contexto de estabilidad macroeconómica y crecimiento sostenido. En ese marco, sostuvo que el principal impacto positivo de la iniciativa se verá en la creación de nuevos puestos de trabajo formales, como resultado de un sistema más previsible y ordenado.
Cordero explicó que el proyecto apunta a corregir distorsiones estructurales que se arrastran desde hace años en el mercado laboral y que, por indicación de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, el enfoque estuvo puesto en preservar los derechos esenciales de los trabajadores sin afectar sus condiciones actuales.
En ese sentido, remarcó que uno de los aspectos relevantes de la reforma laboral es la regulación del trabajo autónomo, con el propósito de evitar que este tipo de vínculos sean reinterpretados judicialmente como relaciones de dependencia. Según explicó, esta definición busca dar seguridad jurídica y facilitar la formalización de nuevas formas de contratación.
Las claves de la reforma laboral
Uno de los ejes centrales de la propuesta es la creación del Fondo de Asistencia Laboral, concebido como un instrumento compatible con el equilibrio fiscal y orientado especialmente a las pequeñas y medianas empresas. De acuerdo con el funcionario, este fondo se financiará a través de una detracción del 3% de las contribuciones patronales y permitirá que las pymes cuenten con recursos específicos para afrontar desvinculaciones laborales, ya sea mediante indemnizaciones o acuerdos entre partes, sin comprometer su capital operativo.
Cordero subrayó que el esquema no implica una reducción de las indemnizaciones por despido, sino un ordenamiento del sistema. «Este mecanismo no implica ninguna quita de indemnizaciones; las ordena, reduce la litigiosidad y evita que los conflictos terminen en juicios largos y costosos», enfatizó en Radi Splendid.
Sumado a esto, Cordero sostuvo que la iniciativa fortalece la seguridad jurídica y reduce los costos indirectos que hoy funcionan como un freno a la contratación de personal. Aclaró que la reforma laboral no tiene como finalidad afectar el salario real, sino eliminar los factores de riesgo que generan desconfianza en el sector empleador y desalientan la incorporación de trabajadores.
