La China Suárez volvió a mostrarse filosa y sin vueltas al hablar de su vida sentimental. Durante una entrevista, la actriz recordó una situación incómoda que vivió al revisar el celular de una expareja y dejó definiciones tajantes sobre la infidelidad, los acuerdos de pareja y su presente amoroso.
Consultada sobre si alguna vez había revisado el teléfono de alguien con quien salía, la respuesta fue inmediata y sin rodeos. “Lo hice, sí, lo hice dos veces. En mi pasado”, confesó entre risas. Sin embargo, la anécdota no terminó como esperaba y tuvo un desenlace tan insólito como revelador.
La gran revelación de la China Suárez
“No me arrepiento por revisar, me arrepiento porque se me bloqueó”, contó divertida. Según explicó, el problema fue técnico: “Era un teléfono de otra marca y yo quise hacer captura, pero se hacía distinto, tenías que pasar la mano y lo bloqueé”. Lejos de dramatizar, la actriz se rió de sí misma y se definió con humor: “No sirvo. Si a mí me mandan a robar, toco timbre”. Más allá del tono distendido, la China fue contundente al hablar de los límites que no está dispuesta a cruzar en una relación. Cuando le preguntaron si perdonaría una infidelidad, no dudó ni un segundo: “Ni en pe… Si tengo pruebas, ni en pe… No, no, no”.
En ese marco, hizo referencia a los rumores que circularon el año pasado sobre supuestas mujeres que se atribuían vínculos con Mauro Icardi. Según explicó, ese tipo de versiones no generaron conflictos entre ellos porque mantienen un acuerdo claro y transparente. “Él me muestra todo, yo veo todo. Es igual que yo en ese sentido. Los dos sabemos que si vemos algo del otro que falta a nuestro acuerdo, chau”, afirmó.
Durante la charla, la actriz también habló de su presente y de sus deseos a futuro. Reconoció que hoy sí tiene ganas de casarse, aunque aclaró que no fue un anhelo que haya tenido siempre. “Ahora sí tengo ganas de casarme”, admitió, y confirmó además que le gustaría volver a ser mamá. Por último, respondió a una pregunta recurrente sobre su historial amoroso y reveló que en el pasado llegó a tatuarse algo relacionado con una pareja. “Sí, alguna vez sí”, dijo, sin dar más detalles.
