El risotto es uno de esos platos que combinan simpleza y sofisticación en partes iguales. Con pocos ingredientes y una técnica accesible, se transforma en una opción ideal para lucirse en casa sin necesidad de ser un experto en cocina. La clave está en el proceso: paciencia, caldo caliente y ese punto justo de cremosidad que lo vuelve irresistible.
En esta versión inspirada en el estilo de Narda Lepes, la propuesta es desmitificar su preparación y animarse a hacerlo sin miedo. Perfecto para el fin de semana, la receta de risotto admite múltiples variaciones y se adapta a lo que tengas en la heladera, manteniendo siempre su textura envolvente y reconfortante.
Si hay un plato que parece sofisticado pero se puede hacer en casa sin complicaciones, es el risotto de Narda Lepes. Es una preparación cremosa, reconfortante y perfecta para el fin de semana, esta versión propone una técnica simple y mucho sabor. ¡Tomá nota!
Ingredientes
- 1 taza de arroz carnaroli o arborio
- 1 litro de caldo caliente (de verduras o pollo)
- 1 cebolla chica picada bien fina
- 1 diente de ajo picado
- 1/2 taza de vino blanco
- 50 g de manteca
- 50 g de queso rallado (tipo parmesano)
- 1 chorrito de aceite de oliva
- Sal y pimienta, a gusto
Paso a paso
1. Sofreír la base
En una olla amplia, rehogá la cebolla con un poco de aceite de oliva y una pizca de sal. Cociná a fuego medio hasta que esté transparente. Sumá el ajo y mezclá unos segundos.
2?. Nacarar el arroz
Agregá el arroz y revolvé hasta que los granos se vuelvan levemente traslúcidos. Este paso ayuda a que el grano mantenga su textura.
3. Desglasar con vino
Incorporá el vino blanco y dejá que el alcohol se evapore mientras mezclás.
4. Sumar el caldo, de a poco
Añadí un cucharón de caldo caliente y revolvé. Cuando el líquido se absorba, agregá otro cucharón. Repetí el proceso durante unos 18 a 20 minutos. La clave es no apurarse y mezclar con paciencia.
5. Mantecar
Cuando el arroz esté cremoso pero aún ligeramente al dente, retiralo del fuego. Sumá la manteca y el queso rallado. Mezclá enérgicamente para lograr esa textura untuosa característica.
6. Servir al instante
El risotto no espera: se sirve apenas está listo. Debe quedar fluido, no seco.
Consejo final para preparar el risotto de Narda Lepes
- El secreto no es revolver sin parar, sino acompañar la cocción y respetar los tiempos. El resultado es un plato simple, elegante y perfecto para compartir.
