Años atrás, los tatuajes de Cande Tinelli escandalizaron a la opinión pública. Sobre todo, los de su rostro. Lelé decidió llenar su cuerpo de tinta, pero de algunos dibujos está arrepentida. Por lo cual, tomó ciertas medidas para buscar mejor comodidad para los años por venir.
A través de sus redes sociales, Cande Tinelli se mostró en la clínica de EF Medical Group. Desde allí, la hija de Marcelo Tinelli se decidió a borrar para siempre los tatuajes que lució en su rostro a lo largo de los últimos años. Entrando a una nueva etapa de su vida, la artista dejó en claro que ya no tiene una necesidad de lucirlos como antes lo hacía.
“Chau tatuaje, chau Kitty”, escribió en sus redes sociales. De este modo, Cande Tinelli busca una nueva imagen. Aunque hace una década atrás, la joven habló con Ciudad Magazine y defendió a morir sus decisiones. “Me dijeron que hablaron mal en las redes, pero sinceramente no me importa. Yo estoy muy feliz con mi tatuaje. Para mí, la gente en la Argentina tiene la cabeza muy cerrada a nivel tatuajes. Saben muy poco. Los tatuajes de acá son siempre lo mismo. Me felicitaron muchos tatuadores de afuera por la pieza que me hice. Estoy feliz y es lo único que me importa”, había afirmado en ese entonces.
La decisión de Cande Tinelli
“No soy adicta a los tatuajes, tengo un proyecto armado de cuerpo completo y estoy feliz con lo que me hice y me haré. Para mí embellece”, resaltó en aquel momento. Sin embargo, 10 años después de esas palabras, Cande Tinelli se decidió a borrar parte de los numerosos tatuajes que llevó consigo durante un largo tiempo con mucho orgullo.
