La menta granizada divide aguas, pero Jimena Monteverde decidió ir a fondo y demostrar que, bien hecha, puede convertirse en el postre estrella del verano. En una nueva emisión de La Cocina Rebelde por Canal Trece, la cocinera presentó una versión simplificada que abandona la tradicional crema inglesa y apuesta por una preparación rápida, económica y sin máquina de helado.
El gran secreto de Jimena Monteverde
El secreto, explicó, está en usar menta fresca para lograr una infusión real que aporte aroma y sabor natural, lejos del gusto artificial que suele generar rechazo. Para esta receta se necesita una lata de leche condensada de aproximadamente 250 cc, 500 cc de crema de leche, 100 cc de leche común, un buen puñado de hojas de menta fresca y chocolate amargo picado en cantidad necesaria para el clásico granizado.

El procedimiento comienza calentando los 100 cc de leche junto con la menta fresca hasta que rompa hervor. Luego se retira del fuego, se deja infusionar unos minutos y se cuela para conservar únicamente el sabor y el perfume. Si se desea el característico color verde, se puede añadir apenas una gota de colorante vegetal en pasta o un toque de licor.
En paralelo, se bate la crema de leche hasta que tome cuerpo, pero sin llegar a punto chantilly: debe quedar aireada y aún fluida. Después, se mezcla la leche condensada con la leche infusionada ya fría y se incorpora la crema con movimientos envolventes para mantener la textura liviana. Finalmente, se agregan los trozos de chocolate amargo y la preparación se lleva al freezer hasta que adquiera consistencia de helado.
Monteverde destacó que la leche condensada cumple un rol clave, ya que ayuda a evitar la formación de cristales de hielo y garantiza una textura más sedosa. Además, si se opta por el licor de menta, el alcohol contribuye a que el helado no se congele en exceso. El resultado es un postre fresco, cremoso y equilibrado, ideal para reconciliarse con la menta granizada y sorprender en cualquier mesa de verano.
