Guillermo Coppola volvió a mostrarse auténtico y emotivo. Sin esquivar ningún tema, el histórico representante habló del amor, la amistad y su relación con Diego Maradona, atravesada por casi dos décadas de cercanía absoluta. “A mis amigos les digo: te amo. En mi próxima vida quisiera ser mi amigo”, lanzó, dejando en claro que el afecto es el eje de su filosofía. “Para mí todos los días es el día del amor. Sin amor, uno no puede vivir”, agregó.
El recuerdo de Guillermo Coppola sobre Diego Maradona
Durante la charla recordó el apodo que le puso Maradona después de la etapa compartida en Cuba. “Después de nuestra estadía en Cuba pasé a ser Guillote”, contó. Fueron años intensos, marcados por la convivencia y el acompañamiento en momentos difíciles. “En Cuba pasamos cuatro años prácticamente solos. Ahí noté cuánto sufría. No era diversión, era encerrarse a seguir sufriendo”, relató.
Coppola también se refirió al juicio por la muerte de Diego y al escándalo que rodea la causa. “Una noticia y un expediente sobre su muerte. Mirá lo que genera”, señaló, visiblemente movilizado. Pero hubo una revelación que impactó especialmente.
Consultado sobre cuál era la mayor preocupación del Diez, fue contundente: “Su peor miedo era que la gente lo olvidara”. Y explicó que cada recuerdo público es, para él, una forma de homenaje. “Lo que hago es homenajearlo, porque era lo que él más quería: que no se lo olvidara”.
En el plano personal, Coppola habló de sus vínculos familiares y destacó que mantiene buena relación con las madres de sus hijas. “Jamás sería capaz de menospreciar a alguien que elegí”, afirmó. Con humor, también reflexionó sobre el paso del tiempo: “Ahora me levanto a la hora que antes me acostaba. Te cambia la vida”. Entre anécdotas, confesiones y frases filosas, Coppola dejó una definición que resume su mirada: autenticidad sin culpa y afecto sin vergüenza.
