Realmente impactante fue lo que se escuchó en Puro Show, el ciclo conducido por Pampito y Matías Vázquez para Canal Trece. No solo tienen toda la información de lo que sucede en las vidas de las figuras del espectáculo, sino que además impactan con las declaraciones de sus invitados.
En esta oportunidad contaron con la presencia de Adabel Guerrero, que sorprendió al hablar de los secretos familiares de la China Suárez, con quien compartió elenco en la segunda temporada de En el barro, la serie éxito de Netflix. La bailarina dejó a todos con la boca abierta al dar a conocer la dinámica familiar que maneja la actriz.
Sin pelos en la lengua, Adabel Guerrero afirmó que la maternidad de la China Suárez está lejos de cómo la pintan en las redes sociales. “A partir de que nos conocimos, la empecé a ver en todo lo que pude porque uno aprende mirándola a ella y a otras compañeras”, dijo sobre el vínculo que formó con su compañera en el rodaje de la serie.
Lo que más las unió fue el tema de la maternidad, y es que Adabel Guerrero quedó sorprendida al ver cómo la China Suárez se organiza con sus tres hijos y dos padres distintos. “Lo que sí hablamos en las grabaciones fue acerca de la maternidad. A mí me interesaba mucho saber cómo hacía ella con los chicos, grabando tantas horas”, reveló.
“Ella tiene gente que la ayuda, por supuesto, tiene a la mamá. Y siempre me habló muy bien de los papás de los chicos, que siempre estaban presentes y se hacían cargo, se organizaban bien cuando había que viajar”, detalló Adabel Guerrero. Y es que desde que se mudó a Turquía con Mauro Icardi, la dinámica familiar de la China Suárez cambió radicalmente.
“Siempre me pareció muy madraza la China, pero muy madraza. Todo el día haciendo videollamada con los chicos”, destacó Adabel Guerrero. Pero la bailarina también se refirió a otro costado de la China Suárez, su compañerismo y respeto en el set de grabación. Incluso recordó cuando, en una ocasión, la actriz sorprendió a todos con un inesperado gesto a horas de la madrugada.
“No sabemos si las pagó o se las dieron, no importa. Es el gesto. Agarró el teléfono y pidió 200 hamburguesas y terminamos todos comiendo. Yo no puedo decir nada malo de ella”, señaló Adabel Guerrero. En cuanto a si todavía mantienen un vínculo cercano, agregó: “No ando mandando mensajes porque sí, pero cada tanto un mensaje, un corazoncito, hay”.

