River pretende dejar atrás los tropiezos recientes y consolidar una idea de juego que le permita pelear arriba. Tras los altibajos en el Apertura, Marcelo Gallardo apuesta por renovar energías y recuperar competitividad en la próxima fecha.
Con ese marco, River se encuentra en estado de alerta máxima tras la estrepitosa caída por 1-4 ante Tigre en el Monumental. Lo que parecía ser un inicio de año prometedor se transformó, de repente, en una crisis de confianza. Esto, obligó a Gallardo a tomar cartas en el asunto de forma inmediata. Tras lo que el propio DT calificó como un «papelón» o un «mazazo» histórico, se decidió suspender cualquier atisbo de relajación. Los jugadores fueron citados y para una reunión que causó ruido en Ezeiza.
Cómo le fue la reunión de Gallardo con el plantel de River
Sin día de descanso tras el golpe del sábado, el plantel de River se vio las caras con el «Muñeco» en el River Camp. En un clima de muchísima exigencia, Gallardo lideró un «mano a mano» donde no se guardó nada. Según trascendió, el mensaje central del técnico fue una advertencia letal. Lo que sucedió ante el Matador «no puede volver a pasar» bajo ninguna circunstancia mientras vistan la banda roja. El disgusto del entrenador es total, considerando que el equipo venía mostrando una evolución que se cortó de raíz en lo que definió como una «muy mala noche».
Durante la charla en el predio, Gallardo instó a sus futbolistas a dejar atrás la frustración y la bronca para enfocarse en recuperar la versión que mostraron en los triunfos ante Barracas Central y Gimnasia. Para el cuerpo técnico de River, es vital que esta derrota no genere una «rueda negativa» que hunda las aspiraciones del club en este 2026.
Ahora, la presión se traslada al campo de juego. Este jueves 12 de febrero, a las 21:15 horas, River visitará a Argentinos Juniors con la obligación imperiosa de lavar su imagen. Con posibles sorpresas en la convocatoria y la necesidad de respuestas anímicas urgentes, el Millonario buscará demostrar en La Paternal que la bochornosa derrota en casa fue solo un accidente.
