La advertencia sobre un posible “industricidio” volvió a encender alarmas en el sector productivo. El economista Federico Poli alertó sobre un proceso de desindustrialización en Argentina impulsado por el atraso cambiario y las altas tasas de interés.
En diálogo con Splendid AM 990, el especialista sostuvo que el uso del tipo de cambio como ancla inflacionaria funciona como un subsidio a las importaciones y un impuesto a la producción local. Según explicó, este escenario ya impacta en sectores como la siderurgia y el textil, con empresas que reducen actividad o directamente cierran.
“El atraso cambiario actúa como un impuesto sobre las exportaciones y un subsidio a las importaciones”, afirmó Poli. El economista advirtió que esta combinación deteriora la rentabilidad empresaria y acelera el achicamiento industrial.
Además, señaló que la falta de competitividad frente a productos importados profundiza la pérdida de empleo. En ese sentido, sostuvo que el proceso ya se refleja en una caída sostenida de la actividad y en el aumento de la desocupación.
??“HAY UN NIVEL DE DESOCUPACIÓN MUY IMPORTANTE POR EL CIERRE DE EMPRESAS”@FIPoli27, director de la consultora @SistemicaArg, en #Econimía21 con @dfcanedo pic.twitter.com/6m0JhvTcjo
— Splendid AM 990 (@splendidam990) February 21, 2026
La competencia con China y los reclamos de protección
Poli planteó que la competencia con China exige medidas de resguardo comercial. Propuso aplicar cuotas o derechos antidumping para proteger el mercado interno frente a economías con fuerte intervención estatal.
El economista recordó que la Organización Mundial del Comercio permite implementar salvaguardias cuando existe daño a la industria local. Según explicó, competir solo por precio frente a un capitalismo de Estado resulta inviable.
Falta de crédito y riesgo social
El análisis también remarcó la ausencia de crédito productivo como un obstáculo central para la recuperación. Poli cuestionó la idea de que la desaparición de empresas derive automáticamente en nuevos emprendimientos, al advertir que la pérdida de capital humano es difícil de revertir.
Finalmente, alertó que el camino hacia la inflación cero podría derivar en una crisis social si continúa la caída del consumo. “Prefiero tener un poco más de inflación pero que el proceso sea consistente”, concluyó, al advertir que el impacto sobre el empleo podría volver inviable el modelo económico.
