Realmente fuerte fue lo que expusieron en LAM, el ciclo conducido por Ángel de Brito para América TV. No solo tienen toda la información de lo que sucede en el mundo del espectáculo, sino que además sorprenden semana a semana con las más impactantes primicias de la farándula.
En esta oportunidad se metieron de lleno con un participante de Gran Hermano Generación Dorada. Se trata de Eduardo Carrera, quien ya había sido participante de la casa más famosa de la televisión en el año 2003. Ahora volvió a ingresar, y es que esta temporada presenta famosos, influencers y ex participantes.
Si bien en la edición 2003 parecía que Eduardo iba camino a ganar el juego, fue expulsado por un episodio de violencia. Debió abandonar la casa tras un ataque de furia contra otra ex participante Romina, cuando luego de un ataque de furia el ex participante arrojó una copa contra el piso en medio de una discusión.
En medio de su regreso a Gran Hermano, Ángel de Brito expuso estremecedores detalles de su pasado. “Hablamos con Romina y la historia que ella cuenta…Después de que salieron de la casa se fueron a vivir juntos a un edificio. Desde el momento en el que se cerró esa puerta se transformó en un violento. Esto lo cuenta Romina y su familia”, comenzó.
“Durante el año que convivieron Romina sufrió hostigamiento, aislamiento y violencia física. Ella quedó embarazada, fue un embarazo de riesgo, tuvieron una hija que nació a los 7 meses, hoy la chica tiene 22 años y no quiere saber nada con la exposición que está teniendo su padre”, continuó el conductor de LAM.
Después de tantos detalles escabrosos, Ángel de Brito reveló que Eduardo Carrera no tiene relación con su hija. Según le contó la misma, nunca llegaron a tener un vínculo de padre e hija: “Nunca tuvo relación, no tiene un solo recuerdo del padre. Solo la vio dos veces, nunca se hizo cargo de nada”.

