Una de las historias más tristes de la televisión fue la que vivió Pier Fritzsche. El bailarín se destacó como uno de los primeros soñadores de Bailando por un sueño, donde acompañó a figuras de la talla de Wanda Nara, Luciana Salazar, Dolores Barreiro y Marixa Balli, entre otras. Sin embargo, la vida le tenía preparado un trago amargo y, finalmente, terminó yéndose de gira demasiado pronto.
Su pasión por la danza nació en su más tierna infancia, en el seno de una familia de clase media del oeste del Gran Buenos Aires. No obstante, la oposición de sus padres hizo que el joven Pier terminara recibiéndose de profesor de Educación Física. A pesar de ello, su vocación fue lo que le permitió ganarse la vida.
Tanto es así que se convirtió en uno de los partenaires más queridos y solicitados por los famosos que participaban del reality conducido por Marcelo Tinelli. Allí, Fritzsche alcanzó niveles de popularidad impensados al bailar con Karina Jelinek y Silvina Escudero, en 2008 y 2010, respectivamente. Pero su pico de fama llegaría poco después, cuando se convirtió en el bailarín de Wanda Nara y de su hermana Zaira.
La trágica partida de Pier Fritzsche
Después de brillar en la pista de ShowMatch, Pier Fritzsche logró consolidar su carrera profesional, dando clases de baile y participando tanto obras de teatro como en los carnavales de Gualeguaychú. En ese momento, una noticia bomba cayó como un baldazo de agua fría para el artista en 2015.
Un diagnóstico tardío de dos tumores en el hígado terminarían marcando para siempre su destino. A pesar de experimentar algunas mejorías, el cuadro de Pier empeoró significativamente, a tal punto que los médicos comenzaron a brindarle cuidados paliativos para aliviar el dolor.
Así fue que el 27 de noviembre de 2018 se produjo el fallecimiento de Fritzsche, con solo 42 años. Después de una valiente y silenciosa lucha, el corazón del bailarín decidió no seguir latiendo, dejando un vacío difícil de llenar.


