El presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, respaldó públicamente la reforma laboral impulsada por el Gobierno y aseguró que la iniciativa tendrá efectos positivos a mediano y largo plazo. En diálogo con Radio Mitre, sostuvo que la modernización del sistema es “muy necesaria” para mejorar la relación entre empleadores y trabajadores.
Pino afirmó que las actuales normas laborales generan obstáculos para la creación de empleo y apuntó contra la llamada “industria del juicio”. “En los últimos 20 años ha sido tremenda y nos hace pensar muy bien antes de incorporar un nuevo trabajador”, señaló, al advertir que ese contexto desalienta la generación de puestos de trabajo formales.
El titular de la Sociedad Rural destacó que el sector agropecuario participó activamente en el debate previo a la reforma y presentó propuestas técnicas. “Hemos opinado en algunos puntos buscando mayor facilidad tanto para el empleador como para el empleado”, explicó, y remarcó la necesidad de evitar que una relación laboral se convierta en “un problema a futuro”.
En ese marco, cuestionó la corresponsabilidad laboral en los contratos rurales y planteó cambios en el período de prueba y en el esquema de paritarias del sector. Según Pino, el objetivo es agilizar decisiones entre empleadores y gremios sin una intervención constante del Estado.

Expectativas de empleo y formalización
Pino reconoció que el impacto no será inmediato, pero se mostró optimista sobre los resultados. “No sé si a las 24 horas va a haber un caudal de gente poniéndose en blanco, ojalá que suceda, pero esto va a ser virtuoso a futuro”, afirmó.
Además, rechazó la idea de que el campo no genera empleo y defendió su efecto multiplicador en la economía. “Hay que mirar el bosque y no el árbol”, sostuvo, al señalar que la actividad agropecuaria dinamiza múltiples sectores en el interior del país.
Críticas al INDEC y a la medición de la inflación
Por último, el dirigente rural se refirió a la polémica en torno al INDEC y cuestionó la forma en que se mide el impacto de la carne en el índice de inflación. “Ese porcentual no era el correcto y había que reverlo”, dijo, y consideró necesario actualizar los indicadores ante los cambios económicos de los últimos años.
