Aunque en Núñez bajaron el ritmo en el mercado de pases, en River saben que todavía no pueden relajarse. No solo por las últimas decisiones de Marcelo Gallardo, sino también por el movimiento constante que llega desde Europa, donde varios gigantes siguen mirando al plantel millonario con lupa.
En ese contexto, un nombre propio volvió a ponerse en el centro de la escena: Lautaro Rivero, el defensor que se ganó un lugar y ahora aparece en la carpeta de Inter de Milán, con Javier Zanetti como una de las voces fuertes que impulsa la operación.
Rivero pasó de regreso silencioso a “figura” del plantel
La historia de Rivero cambió en poco tiempo. Tras un préstamo que parecía marcarle un camino distinto, River decidió recuperarlo por pedido expreso del entrenador, que necesitaba reforzar una zona clave: la defensa central.
La idea era clara: sumar un zaguero capaz de competir de igual a igual con Lucas Martínez Quarta, Paulo Díaz y Germán Pezzella, y que además aportara proyección a futuro.
Y Rivero no tardó en responder. Se adaptó rápido, sumó minutos, y con rendimiento sostenido terminó convirtiéndose en uno de los puntos más altos del equipo en este arranque de temporada.
Inter lo sigue y Gallardo mira de reojo
El crecimiento del defensor no pasó desapercibido. En Europa ya lo ven como una oportunidad de mercado y Inter aparece entre los clubes que lo vienen siguiendo.
De hecho, en las últimas horas se instaló con fuerza la versión de que el conjunto italiano lo considera una “figura” del fútbol argentino y que su situación ya está en evaluación interna, con Zanetti involucrado en el análisis.
Por ahora, no trascendió una oferta formal, pero el interés existe y en River lo saben.
La cláusula millonaria que marca el límite
Ante este tipo de escenarios, en Núñez tomaron una decisión fuerte: blindarlo. River avanzó con la renovación contractual del defensor, extendiendo el vínculo hasta diciembre de 2028.
Y no solo eso: también le subió la cláusula de salida a 100 millones de euros, una cifra que busca frenar cualquier intento de “robo” europeo y obligar a cualquier interesado a negociar en serio.
Así, si Inter de Milán decide acelerar, tendrá que sentarse con River y poner sobre la mesa un número realmente impactante, de esos que sacuden todo el mercado argentino.
