Veinticinco años tuvieron que pasar para que Tamara Paganini vuelva a pisar el lugar en el que saltó a la fama. En una jugada desesperada para cautivar a la audiencia, la producción de Gran Hermano apostó por la participante más polémica de la primera edición. De esta manera, la India regresó al reality show al que había defenestrado durante décadas, generando un sacudón en la casa.
La vuelta de la rubia se gestó la semana pasada, luego de la salida intempestiva de Jenny Mavinga. De acuerdo con la información de Adrián Pallares, la oferta de la producción fue enviada el viernes 27 de marzo, aunque existían algunas dudas, ya que Tamara aún está en juicio con quien era el psicólogo del programa en 2001.
De hecho, el conflicto legal de Paganini con Telefe fue uno de los motivos por los que la jugadora firmó contrato con Kuarzo, empresa que produce el ciclo. Resueltos estos problemas, la icónica participante ingresó al estudio una vez finalizada la gala en la que Franco Poggio resultó eliminado del juego. «La casa es mía y el resto son solo ocupas«, le dijo a Santiago del Moro.
Tamara Paganini sacudió la casa de Gran Hermano
El reingreso de Tamara Paganini a la casa más famosa del país se dio en medio de una gran expectativa, no solo de los hermanitos, sino también de los espectadores. Con la canción Amor Narcótico sonando de fondo, la puerta se abrió y la India se hizo presente, generando una gran emoción entre los participantes.
Rápidamente, la blonda se abrazó con Eduardo, a quien conocía del pasado. Acto seguido, Solange Abraham y Danelik la guiaron por los distintos rincones de la vivienda. Luego, Tamara escogió su cama dentro de la habitación de los varones, donde finalmente se instaló.