La interna de La Libertad Avanza sumó un nuevo capítulo de tensión entre las dos mujeres con más poder en el Gobierno de Javier Milei. Se trata nada menos que de Karina Milei y Patricia Bullrich. Las diferencias se hicieron evidentes tras la decisión de la hermana del presidente de frenar el desembarco de un aliado clave de la senadora nacional.
El conflicto central gira en torno a la Agencia Nacional de Migraciones. El exintendente de Tres de Febrero y senador bonaerense, Diego Valenzuela, tenía aspiraciones de quedar al frente de ese organismo, pero Karina Milei decidió «bajarlo» de la posición de forma rotunda.
Por qué Karina Milei bloqueó a Valenzuela
Desde el entorno presidencial aseguran que la razón principal es la falta de alineamiento. Según fuentes oficiales, Karina exige que cualquier funcionario esté «100% alineado», algo que consideran que Valenzuela no cumplía. Al parecer, el dirigente ya se estaba «calzando el traje» antes de tiempo, avisando a miembros del gabinete que ocuparía el cargo. Esta actitud le costó caro y rápidamente fue «cazado» por la mano que mueve los hilos en el Gobierno.
Esta maniobra fue un golpe directo a la influencia de Bullrich para que no pueda «acomodar» a sus propios alfiles en otras áreas del Gobierno. Ante este bloqueo, Valenzuela finalmente no asumirá en Migraciones y se quedará en su banca del Senado bonaerense para la cual fue electo el año pasado.
La revelación de Monteoliva contra Bullrich
La pulseada no termina en las designaciones externas, sino que ya se siente dentro del propio Ministerio de Seguridad. Existe una fuerte interna entre Bullrich y su sucesora Alejandra Monteoliva. Según trascendió, la actual ministra ya no respondería directamente a la senadora, sino que habría comenzado a alinearse con la estrategia de Karina Milei.
En los pasillos de la Casa Rosada describen a Karina como un «pacman» que va quedándose con diversas estructuras del Estado, limitando el protagonismo de otros dirigentes. Incluso se menciona que la idea original de enviar a Bullrich al Senado tenía como objetivo «correrla un poco del centro de la toma de decisiones». Mientras tanto, la tensión aumenta y la desconfianza entre los sectores del PRO y los «puros» libertarios sigue marcando la agenda oficial.
