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ESPECTÁCULO

Bizcochuelo de polenta sin TACC: apto para celíacos y con pocos ingredientes

 

Se hace con un ingrediente que no es usual en las recetas dulces y queda perfecto.

 
RECETA

Hay recetas que sorprenden desde el nombre y esta es una de ellas. Un bizcochuelo hecho con polenta, un ingrediente que casi nadie asocia con la repostería, pero que da como resultado una preparación esponjosa, rendidora y completamente libre de gluten. Ideal para celíacos o para cualquiera que quiera una opción dulce sin TACC para el desayuno, la merienda o el postre.

Para hacerlo necesitás tres huevos, 100 gramos de azúcar o el endulzante que prefieras, aceite de girasol, una cucharada de polvo para hornear, ralladura de limón u otras esencias y 150 gramos de polenta libre de gluten. Es importante que todos los ingredientes sean certificados sin gluten para no contaminar la preparación.

Paso a paso de la receta del bizcochuelo sin TACC

El primer paso es separar las claras de las yemas. Las claras se baten hasta llegar a punto nieve: deben quedar blancas, espesas y pegadas al bol. En otro recipiente se mezclan las yemas con el azúcar y el aceite de girasol, batiendo hasta obtener una mezcla blanca y de mayor volumen. A esa base se le suma el polvo para hornear, la ralladura de limón o la esencia elegida y, por último, la polenta sin gluten.

La masa tomará una textura algo extraña al incorporar la polenta, lo cual es completamente normal dado el tipo de ingredientes. Para esta receta se recomienda usar batidora eléctrica para integrar bien todo. Una vez lista esa mezcla, se incorporan las claras en punto nieve de a poco, revolviendo con movimientos suaves para no perder el aire y lograr que el bizcochuelo quede esponjoso.

Mientras se prepara la mezcla, el horno debe estar precalentándose para que al momento de llevar el molde ya esté a temperatura. Se utiliza un molde de bizcochuelo con altura suficiente para que la preparación no se abra durante la cocción. Se hornea a 180 grados durante entre 35 y 40 minutos. El truco para saber si está listo es clavar un cuchillo en el centro: cuando salga limpio, sin rastros de masa, el bizcochuelo está listo para retirar.

Una vez frío, se puede disfrutar solo o acompañado con mermelada, dulce de leche o frutas frescas. Una receta que demuestra que cocinar sin gluten no significa resignar sabor ni textura.