}La última gala de Gran Hermano dejó uno de los momentos más tensos de la temporada luego de que Santiago del Moro debiera intervenir en vivo para contener a Luana Fernández, quien sufrió una fuerte crisis emocional tras escuchar las declaraciones de su exnovio, Lucas.
Qué pasó en la última gala de Gran Hermano
Todo había comenzado días antes, cuando la participante decidió terminar su relación sentimental en plena transmisión del reality. Frente a las cámaras y a sus compañeros, Luana anunció el final del vínculo, una situación que rápidamente generó repercusión tanto dentro de la casa como en las redes sociales.
La ruptura se volvió uno de los temas más comentados del programa, especialmente porque con el correr de los días la joven de José C. Paz empezó a mostrarse cada vez más cercana a Franco Zunino, uno de los participantes del reality. Sin embargo, la situación escaló cuando Lucas apareció en el programa para ejercer el derecho a réplica, una de las novedades de esta edición. A través de una intervención desde afuera de la casa, el joven cuestionó la decisión de su expareja y lanzó frases que dejaron a todos en silencio.
“Eso no es amor”, expresó durante su participación, y también puso en duda los motivos de la ruptura. “Dijiste que me dejabas el camino abierto para que yo haga lo que quiera, cuando en realidad eras vos la que quería hacer lo que quiera”, agregó. Las palabras del joven tuvieron un fuerte impacto en Luana, que se quebró frente a las cámaras y manifestó su angustia por la exposición pública. La participante reconoció que le preocupaba cómo podrían reaccionar su familia, sus amigos y el público después de lo que se estaba diciendo en televisión.
Mientras la tensión crecía dentro de la casa, varios compañeros intentaron contenerla y brindarle apoyo emocional. Incluso algunos se acercaron para abrazarla cuando expresó que estaba pensando seriamente en abandonar el reality. Ante esa situación, Del Moro decidió intervenir en vivo desde el estudio. El conductor le habló directamente a la participante y trató de relativizar lo ocurrido para que pudiera continuar en el juego.
“Hace muchos años que hago este programa y todo el tiempo hablan mal de todos. Así es Gran Hermano, es un programa que despierta pasiones. No vas a ser ni la primera ni la última”, le dijo. Además, remarcó que abandonar la competencia no era la mejor opción. “El que te saca de esa casa es el público. Para mí, abandonar esta competencia es un pecado”, aseguró.
