Intrusos tuvo uno de sus momentos más picantes de la semana. Todo arrancó con una clásica tapa de Paparazzi que reunía a Wanda Nara y Evangelina Anderson antes de que ambas viajaran a Europa casadas con Maxi López y Martín Demichelis respectivamente. Lo que empezó como un repaso nostálgico terminó con Camilo García lanzando una definición que nadie esperaba y que Marcela Tauro tuvo que frenar en seco.
La acusación para Wanda Nara y Evangelina Anderson
El contexto lo pusieron Adrián Pallares y Rodrigo Lussich, que abrieron el debate alrededor de la histórica relación entre las dos mediáticas. Marcela Tauro sumó un dato jugoso: “Wanda Nara no quería hacer esa tapa porque decía que la belleza de Evangelina Anderson la iba a tapar”. Lussich, a su vez, indagó en un supuesto intento de Maxi López de conquistar a Evangelina antes de terminar con Wanda. “Siempre hubo un mito de que Wanda había sido como un plan B de Maxi López, que había ido por Evangelina y que, como rebotó, buscó a Wanda. Lo cual es una maldad”, aclaró el conductor.
El panel también debatió sobre el reencuentro de ambas después de años de distancia, que se habría dado cuando coincidieron en el Chateau Libertador ya separadas de sus respectivas parejas. Dani Ambrosino fue escéptico: “Me parece que se terminaron llevando bien, pero no hay ‘amistad’”, analizó, poniendo en duda la profundidad del vínculo actual entre las dos.
Fue entonces cuando Camilo García decidió ir más lejos que todos sus compañeros. Sin rodeos, definió a ambas con una etiqueta que generó reacción inmediata en el piso: “Son dos cazadoras de fortuna que hicieron su carrera en base a…”, lanzó, antes de que Tauro lo interrumpiera señalando que las mujeres podrían haberse enamorado genuinamente de sus parejas. García no retrocedió del todo y Lussich cerró con una frase que quedó flotando en el aire: “Hay que ver qué te enamoran, porque el dinero es un gran afrodisíaco”.
La definición de García generó debate tanto en el piso como en redes, donde las opiniones se dividieron entre quienes la consideraron una exageración y quienes la respaldaron. Wanda y Evangelina, por su parte, no se pronunciaron.
