Cuando el antojo salado aparece y no hay ganas de cocinar, esta receta es la respuesta. Los chips de queso en microondas se hacen con un solo ingrediente, están listos en menos de dos minutos y quedan crocantes de una manera que cuesta creer hasta que se prueban. Por eso se volvieron virales y no paran de circular en redes.
Paso a paso la receta de chips de queso en minutos

La base es simple: queso rallado. Puede ser mozzarella, parmesano o cualquier variedad que haya en la heladera. Para darle más personalidad, se pueden sumar orégano, pimienta, pimentón o semillas, pero no hace falta nada de eso para que el resultado sea delicioso.
El primer paso es cubrir un plato apto para microondas con papel manteca o silicona, que es lo que evita que los chips se peguen y los hace más fáciles de despegar. Sobre esa base se distribuyen pequeñas porciones de queso rallado, dejando espacio entre cada una para que al derretirse no se unan todas.
Se llevan al microondas entre uno y dos minutos, según la potencia del aparato. Lo ideal es empezar con un minuto y sumar de a treinta segundos hasta que el queso se derrita y empiece a dorarse. Hay que controlarlo porque el límite entre dorado y quemado es fino.
El paso más importante de la receta es el que viene después de sacarlos del microondas: dejarlos enfriar sin tocarlos. Es en ese reposo donde el queso se endurece y toma la textura crocante característica. Si se intenta retirarlos calientes, se rompen o quedan blandos.
Con unos minutos de paciencia, se despegan solos con facilidad.
Ideales para acompañar una ensalada, para picar antes de una comida o simplemente para resolver un antojo sin encender el horno. Una receta que vale la pena tener siempre a mano.
