La Cámara de Diputados inicia este miércoles a las 10 de la mañana las audiencias públicas para debatir la reforma de la Ley de Glaciares. El proyecto, que ya cuenta con la aprobación del Senado, busca modificar la protección de estas reservas de agua para permitir actividades económicas en zonas antes prohibidas.
El inicio del debate está marcado por una fuerte controversia política debido a la enorme cantidad de interesados. Según los registros oficiales, más de 100 mil personas se inscribieron para dar su opinión sobre los cambios en la ley.
Un debate con 100 mil interesados y pocos micrófonos
Para manejar la gran cantidad de gente, el bloque de La Libertad Avanza (LLA) diseñó un sistema mixto que limita la participación oral. Solo podrán hablar 400 oradores, es decir, 200 de forma presencial este miércoles y otros 200 de manera virtual el jueves. El resto de los miles de inscriptos deberá enviar sus opiniones por escrito o en video a través de una plataforma digital.

Los presidentes de las comisiones, José Peluc y Nicolás Mayoraz, advirtieron que serán estrictos con el tiempo. Cabe aclarar que cada expositor tendrá un máximo de cinco minutos para hablar. Además, solo podrán ingresar al salón del Congreso aquellas personas que hayan sido notificadas previamente por correo electrónico.
La pulseada política y el freno de la Justicia
La decisión de limitar los discursos generó un fuerte rechazo en la oposición. Bloques como Unión por la Patria, la izquierda y Provincias Unidas reclaman que las audiencias se extiendan por más días para garantizar que todos sean escuchados. Sin embargo, el oficialismo mantuvo las fechas originales y se negó a ampliar el debate.
En el plano judicial, un grupo de particulares intentó frenar las audiencias, pero el juez Enrique Regeuira rechazó la medida cautelar. Todavía queda pendiente una resolución del juez Enrique Lavié Pico ante un pedido de organizaciones como Greenpeace y FARN, que exigen que el Congreso asegure la participación de todos los inscriptos.
Congreso blindado y marchas en la calle
Debido a la sensibilidad del tema, la zona del Congreso se encuentra bajo un fuerte operativo de seguridad. Las fuerzas federales implementaron cortes de tránsito en esquinas clave como Entre Ríos y Rivadavia, por lo que se recomienda evitar circular por el área del Palacio Legislativo.
Para la tarde de este miércoles, organizaciones ambientalistas convocaron a una marcha masiva frente al Congreso. Los manifestantes reclaman que no se limiten las exposiciones y advierten que la reforma pone en peligro los recursos naturales del país bajo el lema de que la ley de glaciares no debe tocarse.
