La salida oficial de Eduardo Coudet del Alavés dejó el camino despejado para su desembarco en River. Y antes incluso de dirigir su primer entrenamiento, el nuevo DT ya empieza a influir en decisiones clave del armado del plantel. Una de ellas apunta directamente al arco.
Con Franco Armani finalizando contrato el 31 de diciembre y un panorama que obliga a pensar en el recambio, la dirigencia encabezada por Stefano Di Carlo evalúa dar un golpe fuerte en el próximo mercado.
El nombre que vuelve a escena
Según reveló Hernán Castillo, en Núñez planean avanzar por Yassine Bounou una vez finalizado el Mundial. La frase fue clara: “River lo va a llamar después del Mundial”.
El arquero marroquí, figura internacional y protagonista en la última Copa del Mundo, aparece como una alternativa de jerarquía para reforzar un puesto sensible. Si bien el club cuenta con opciones juveniles, la intención no sería cargar toda la responsabilidad sobre ellos en un momento de transición.
La aprobación de Coudet resulta determinante: el entrenador considera clave sumar experiencia bajo los tres palos para sostener competitividad inmediata.
El sueño que el propio arquero confesó
No es la primera vez que el nombre de Bounou se vincula con River. El propio guardameta expresó tiempo atrás su simpatía por el club y dejó abierta la posibilidad.
En una declaración que ilusionó a los hinchas, afirmó: “Jugar en River es un sueño que tengo desde hace mucho tiempo”. Sin embargo, también fue prudente al remarcar que las decisiones dependen de múltiples factores y contextos contractuales.
River sabe que la operación no sería sencilla ni económica, pero el escenario cambia con la inminente finalización del vínculo de Armani y la necesidad de proyectar el puesto a mediano plazo.
Un arco que entra en etapa de definición
Armani, histórico campeón con el club, culmina su contrato a fin de año y todo indica que no habría renovación. Esa situación obliga a planificar con anticipación.
La posible llegada de un arquero mundialista no solo elevaría la competencia interna, sino que marcaría el inicio formal del ciclo Coudet con una señal fuerte en el mercado.
Por ahora no hay negociación abierta, pero la decisión política y deportiva está tomada: cuando termine el Mundial, River hará el movimiento.
