El expresidente Alberto Fernández cuestionó con dureza al jefe de Gabinete Manuel Adorni y aseguró que su principal problema radica en el discurso que construyó. “El problema es que pregonó tanto la moralidad que cualquier desliz se vuelve en su contra”, afirmó en diálogo con Radio Splendid.
Sus declaraciones se dieron en medio de la polémica por el viaje del funcionario con su esposa en la comitiva oficial y otras situaciones que generaron cuestionamientos. En ese contexto, Fernández sostuvo que quienes se muestran muy estrictos con la ética luego quedan más expuestos ante cualquier inconsistencia.
El exmandatario consideró que Adorni fue “muy cruel juzgando a los demás” y que ahora enfrenta las consecuencias de ese posicionamiento. “Esta gente que predica tanta moralidad, generalmente no suele ser tan moralista”, lanzó, al marcar contradicciones entre el discurso y las acciones.
A lo largo de la entrevista, el exmandatario también apuntó contra el gobierno de Javier Milei y expresó preocupación por el rumbo político y las decisiones internacionales de la actual gestión.
??“El PROBLEMA de @MADORNI es que pregonó tanto la MORALIDAD que cualquier DESLIZ se VUELVE en su CONTRA”
— Splendid AM 990 (@splendidam990) March 20, 2026
Alberto Fernández (@alferdez), expresidente de la Nación, en #LavecchiaMañana con @ferlavecchia. https://t.co/sRBGQgJQTJ pic.twitter.com/NJp6lLpi9F
Duras críticas al posicionamiento internacional de Milei
Alberto Fernández fue más allá y criticó duramente al jefe de Estado, al calificar algunas de sus acciones como “delirantes”. También cuestionó el alineamiento internacional del Gobierno con Estados Unidos e Israel y advirtió: “Esa no es nuestra guerra”.
En ese sentido, el expresidente alertó sobre los riesgos que pueden implicar este tipo de posicionamientos para la Argentina y sostuvo que se trata de un conflicto complejo que lleva décadas, por lo que consideró irresponsable abordarlo con liviandad.
Fuerte cuestionamiento a la Justicia por el caso Libra
Fernández también se refirió al caso Libra y lo calificó como “un escándalo de proporciones”. En ese sentido, cuestionó la actuación de la Justicia y denunció una supuesta falta de avances en la investigación, pese a la gravedad de las denuncias.
Además, comparó esa situación con otras causas judiciales y expresó su malestar por lo que consideró un trato desigual. “Veo una pasividad que me impresiona”, afirmó, al tiempo que remarcó que el caso involucra maniobras que habrían afectado a personas dentro y fuera del país.
Por último, el exmandatario advirtió sobre una crisis institucional y económica, y pidió “prestar atención” al escenario actual. Si bien descartó tener aspiraciones electorales, aseguró que continuará vinculado a la política: “No la voy a dejar nunca”, concluyó.
