La Ciudad de Buenos Aires vivó una situación trágica tras el derrumbe de un edificio. En la madrugada del martes, en Parque Patricios, se vino abajo una estructura que puso en riesgo la vida de propietarios y transeúntes. Los vecinos no podrán regresar y decenas de autos quedaron destruidos. La gestión de Jorge Macri podría verse desbordada de denuncias.
A pocos metros del estadio Tomás Adolfo Ducó, una estructura colapsó y generó un enorme problema, entre los vecinos y el Gobierno porteño. A pesar de que la construcción tiene tan solo cinco años, los problemas edilicios tenían larga data y no se hizo nada al respecto. Las filtraciones en el estacionamiento fue el primer síntoma de que había graves dificultades.
¿Se podría haber evitado?
El complejo Estación de la Ciudad de Buenos Aires tenía un serio problema estructural. Una perito especializada, explicó en Telefe: «Probablemente no se dé por una sola causa, sino por varios eventos. Una de ellas puede ser la falta de mantenimiento porque el hormigón no es un material que falle instantáneamente», sostuvo. La afirmación deja en evidencia la falta de control edilicio por la administración de Jorge Macri.
Uno de los vecinos dejó en evidencia la impericia por parte de las autoridades: «Todas las filtraciones que hay, todos los errores que hay. Cuando llueve, se filtra agua por los ascensores«, señaló en declaraciones a TN. En continuidad, el propietario dejó una advertencia: «Si en algún momento se cae un edificio, por lo menos que quede documentado lo que nos pasa«.
Jorge Macri prefirió curar antes que prevenir
El jefe de Gobierno porteño anunció un plan de evacuación y asistencia a los afectados. Sin embargo, diversos testimonios marcaron que hace un largo tiempo envían denuncias sobre la situación del complejo de edificios. Peor aún, los vecinos tuvieron que pagar un informe para que explique y justifique por qué era necesaria la inspección edilicia.
Tras la catástrofe, el Gobierno de la Ciudad se predispuso a evacuar a los vecinos que corrían riesgo, prohibiendo el reingreso a sus departamentos. Algunos de los testigos afirmaron que «una hora más y moríamos aplastados por el hormigón«. Según informaron oficialmente, no hay muertos ni heridos. Sí se encontraron autos destrozados y vecinos porteños indignados con la administración de la Ciudad por la falta de respuesta antes las persistentes denuncias.
