El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, profundizó este lunes la distancia entre el gobierno de Javier Milei y la vicepresidente Victoria Villarruel al asegurar que “no es parte del Gobierno”. Sus declaraciones llegaron después del saludo gélido que mantuvo con el propio Presidente durante la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso de la Nación. Consultado por el vínculo entre ambos, el funcionario fue tajante y descartó cualquier recomposición política en el corto plazo.
“No hay ninguna chance de volver a tener relación con la vicepresidenta, pero porque no es parte del Gobierno, no es parte de la gestión, no es parte de las decisiones”, sostuvo Adorni en declaraciones a El Observador Radio. La frase marcó uno de los pronunciamientos más duros del oficialismo contra Villarruel desde el inicio de la administración. La tensión entre ambos dirigentes se hizo visible durante la ceremonia, donde apenas intercambiaron un saludo protocolar, sin palabras ni gestos de cercanía.
??¿VILLARRUEL? ¡AFUERA!
— Rollinews (@rollinews) March 2, 2026
La vicepresidenta quedó en el centro de la interna luego de que Manuel Adorni afirmara: "Villarruel no es parte del Gobierno". También señaló que no hay posibilidades de recomponer el vínculo político.
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El intercambio entre Milei y Villarruel durante la Asamblea Legislativa
Durante su ingreso al Congreso, Milei estuvo acompañado en todo momento por su hermana, Karina Milei, y solo le extendió la mano a la vicepresidenta de manera breve y distante. El momento no fue emitido por la transmisión oficial, pero quedó registrado por cámaras externas y se viralizó rápidamente. Las imágenes reforzaron la idea de un vínculo frío y estrictamente institucional entre ambos, sin señales de coordinación política.
Otra escena captada por las cámaras mostró un roce (¿o empujón?) físico entre Villarruel y Karina Milei mientras la comitiva avanzaba hacia el recinto. Según trascendió, la vicepresidenta intentaba ubicarse junto al mandatario para no quedar relegada en la formación protocolar. El breve contacto se interpretó como un empujón involuntario y un reflejo de la tensión interna que atraviesa al oficialismo desde hace meses.
Consultado además por el uso del celular por parte de Villarruel durante el discurso presidencial -que se extendió por más de una hora-, Adorni evitó polemizar. “Hay que preguntarle a ella por qué estaba con el celular”, respondió, restándole importancia a ello. También pidió poner el foco en el contenido del mensaje del Presidente y no en los gestos de la vicepresidenta ni en las interrupciones opositoras.
Críticas previas y distanciamiento político
La tensión entre Milei y Villarruel se arrastra desde hace más de un año, con diferencias públicas sobre distintos temas de agenda. Apenas días antes de la apertura de sesiones, la vicepresidenta había cuestionado el rumbo económico del oficialismo tras el avance de la reforma laboral, al advertir que la apertura económica podría afectar políticas de producción y empleo.
El distanciamiento también quedó reflejado en el propio discurso presidencial ante la Asamblea Legislativa. Milei deslizó que, tras una derrota electoral, hubo “opositores y propios” que soñaron con reemplazarlo en el poder, una frase interpretada como dirigida a su compañera de fórmula. La transmisión oficial, además, evitó mostrar el saludo entre ambos y mantuvo planos que apenas incluían a la titular del Senado, lo que alimentó las especulaciones sobre la interna.
