River inició una nueva etapa con Eduardo Coudet, pero el foco todavía está puesto en el final del segundo ciclo de Marcelo Gallardo. Tras el empate ante Independiente Rivadavia con interinato de Marcelo Escudero, el presidente Stefano Di Carlo decidió hablar y aclarar cómo se gestó la salida del Muñeco.
En diálogo con ESPN, el dirigente dejó una frase que despejó cualquier especulación: “Fue una decisión de él, que no encontró la vuelta a la situación y me llamó para decirme que no continuaba”.
La charla final que marcó el quiebre
Di Carlo explicó que el club sostuvo el proyecto hasta el final, incluso realizando ajustes y revisiones internas para intentar revertir el rumbo. “Se intentó y se persistió en el proceso. Hicimos correcciones y trajimos los puestos que Marcelo pidió para dar ese salto”, aseguró.
Sin embargo, admitió que en las últimas conversaciones no pudieron hallar soluciones deportivas. “Hablamos sobre qué pudimos hacer distinto y no encontramos la vuelta. Son cosas del fútbol”, expresó.
El mandatario también remarcó que el desenlace no altera la dimensión histórica del entrenador: “Es el hombre más relevante de la historia del club”, sostuvo, en referencia a los 14 títulos obtenidos entre 2014 y 2022.
El mal momento y la reacción del hincha
River atraviesa una racha que aceleró el desgaste: 35 victorias, 32 empates y 17 derrotas en 84 partidos en esta segunda etapa, con 13 caídas en los últimos 20 encuentros.
Sobre los silbidos e insultos en el Monumental, Di Carlo fue comprensivo: “Entiendo perfectamente al hincha. Estamos en una situación que genera frustración”, afirmó.
De todos modos, pidió respaldo en el arranque del nuevo ciclo: “Mañana empieza otra etapa y nuestros jugadores son los que nos van a sacar adelante”, señaló.
Las deudas del segundo ciclo
En esta etapa, Gallardo no logró conquistar títulos y River quedó fuera de la próxima Copa Libertadores, por lo que deberá disputar la Copa Sudamericana 2026.
También cayó en la final de la Supercopa Argentina y no pudo sostener la competitividad en los torneos internacionales como en su primera era.
Con el ciclo cerrado y la palabra oficial ya expuesta, la conducción apuesta a virar la página. El mensaje fue claro: no hubo despido ni conflicto dirigencial, sino una decisión personal del propio entrenador.
