El diputado nacional Federico Pelli, integrante del bloque de La Libertad Avanza, habló por primera vez tras sufrir una violenta agresión en la localidad de La Madrid, Tucumán. Los médicos lo operaron por una fractura de tabique y evalúan realizarle una segunda intervención debido a la gravedad del golpe en el rostro, así lo reveló el legislador en una entrevista televisiva por LN+.
El ataque ocurrió mientras Pelli y su equipo repartían donaciones para las familias afectadas por las inundaciones en el sur provincial. El legislador calificó el hecho como un ataque «brutal, artero y a traición» y advirtió que el impacto pudo provocarle consecuencias fatales si le daba en el ojo o si caía de otra manera contra el pavimento.
Una agresión brutal en medio de una actividad solidaria
Según relató el diputado, un grupo de personas liderado por Marcelo «Pichón» Segura les bloqueó el camino para impedir que pasen con ayuda a damnificados. «Soy el que no los va a dejar pasar», le habría respondido Segura cuando Pelli intentó avanzar para asistir a familias afectadas por las inundaciones.
En un video que se volvió viral, se observa cómo el agresor le propina un fuerte cabezazo que deja al diputado sangrando y desorientado. Pelli denunció que, tras el impacto, perdió la noción de lo que ocurría a su alrededor mientras era asistido por su equipo y personas que se encontraban en el lugar. Actualmente, Segura se encuentra detenido por el hecho.
Vínculos políticos y críticas al accionar policial
El trasfondo político de la agresión generó una fuerte polémica. Pelli vinculó directamente a su agresor con el ministro del Interior de Tucumán, Darío Monteros, y lamentó que estas prácticas violentas sigan vigentes en la provincia. “Lo que me decepciona es que en Tucumán sigan habiendo este tipo de prácticas que deberían estar totalmente desterradas”, sentenció el legislador.
Otro punto central de su denuncia fue la actitud de la policía tucumana. Según el diputado, los efectivos mostraron indiferencia y permitieron que Segura se retirara del lugar tranquilamente en lugar de detenerlo de inmediato. Para Pelli, el agresor parecía tener la autoridad suficiente para coordinar el operativo policial en la zona, lo que agrava la situación institucional del ataque.
