El Gobierno de Javier Milei dio marcha atrás con los puntos más controvertidos del Plan de Inteligencia Nacional (PIN) y envió una nueva versión al Congreso. La decisión llegó tras las fuertes críticas que había generado el documento original por el riesgo de espionaje interno.
El plan inicial tenía unas 170 páginas y lo elaboró la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) durante la gestión de Sergio Neiffert. El texto había despertado cuestionamientos porque incluía referencias a actores que podían “erosionar” la confianza pública, lo que generó preocupación en sectores políticos y sociales.
Tras un dictamen crítico de la Comisión Bicameral de Inteligencia, la SIDE decidió eliminar o reformular varios pasajes del documento. Entre los cambios, se quitaron menciones a actores que podían afectar la “percepción” o los procesos “cognitivos” de la opinión pública.
También se modificaron referencias vinculadas al uso de nuevas tecnologías y a la inteligencia artificial. Según las fuentes consultadas, el objetivo fue evitar interpretaciones que habilitaran tareas de espionaje interno.

La nueva versión se envió en silencio al Congreso
Fuentes cercanas a la negociación indicaron que el Gobierno envió las correcciones después de las elecciones de octubre. El envío también ocurrió antes de la salida de Neiffert de la SIDE.
Con esas modificaciones, el Ejecutivo buscó despejar las críticas sobre posibles prácticas de espionaje interno. Además, intentó ajustar el documento a los límites establecidos por la Ley de Inteligencia Nacional.
Persisten dudas en el Congreso
A pesar de los cambios, algunos sectores del Congreso mantienen sus cuestionamientos. El principal foco de preocupación es el decreto 941/2025, que amplió las facultades de la SIDE.
Ese decreto habilita medidas como el cruce masivo de datos personales y la posibilidad de detener personas sin control judicial previo. Mientras tanto, la Comisión Bicameral todavía no revisó la nueva versión del PIN, lo que mantiene abierta la discusión sobre qué texto se encuentra realmente vigente.
