El gobierno de Javier Milei pone en espera en el Congreso a la nueva Ley de Financiamiento Universitario y Recomposición del Salario Docente. Con la cual buscará reemplazar el proyecto votado por la oposición y que logró poner en vigencia el año pasado pese a que el oficialismo no la ejecutó. Para poner como máxima prioridad en la Cámara de Diputados a la reforma de la Ley de Glaciares.
Hoy habrá reunión de comisión en la Cámara de Diputados
Según dio cuenta la agencia Noticias Argentinas, a través de una nota de Sebastián Hadida, altas fuentes parlamentarias del oficialismo señalaron: «No veo acelerando el debate (de la Ley de Financiamiento Universitario)». En vísperas del plenario de comisiones que funcionará en la Cámara baja desde las 10.
Por lo que el oficialismo en Diputados se dedicará de lleno en las próximas semanas a convertir en ley la reforma de la Ley de Glaciares, que yacuenta con media sanción del Senado.
“(La ley de Financiamiento Universitario) estaba calentando en el banco para salir a la cancha y lo mandó a sentarse«. Resumió a Noticias Argentinas -con analogía futbolística mediante- un diputado libertario. Que no estaba al tanto de los tiempos con los que el Gobierno quiere llevar este tema en el Congreso.
¿Qué propone la nueva ley de Financiamiento Universitario?
El Gobierno decidió enviar al Congreso su propio proyecto de Financiamiento Universitario. Con pautas de recomposición salarial mucho más exiguas que las presentes en la norma 27.795 votada por la oposición. Esto es porque el proyecto que busca consagrar el oficialismo recupera el salario real perdido por los trabajadores docentes y no docentes de establecimientos universitarios durante el 2025. Pero convalida el recorte que hubo en el 2024.
En el texto enviado al Congreso, el Poder Ejecutivo explica esta intención con un eufemismo para disimular el ajuste. Allí afirma que el objetivo de la norma propuesta es “armonizar las necesidades de financiamiento de las Universidades Nacionales” con “las reales posibilidades de financiamiento”.
El punto de la recomposición salarial
En cuanto a la recomposición salarial, la iniciativa del Gobierno establece una actualización escalonada en tres tramos de 4.1% (el 1° de marzo, el 1° de julio y el 1° de septiembre) hasta recuperar lo perdido el año pasado (un 12,3% en términos reales). Ignorando completamente que la mayor pérdida de poder adquisitivo se produjo en 2024 (cerca de un 38%).
La ley que está vigente obliga a recomponer lo perdido desde el 1 de diciembre del 2023. Ya que tuvo en cuenta que los meses de mayor salto inflacionario se dieron a fines de ese año y en el primer cuatrimestre del 2024.
El proyecto de la Casa Rosada, por otra parte, apunta a actualizar las partidas para gastos de funcionamiento de universidades durante 2026. Solamente si la inflación supera el 14,3%, que es “el valor promedio anual utilizado para la confección del proyecto de Ley de Presupuesto para el Ejercicio 2026”.
Esto significa que no habrá una recomposición de las partidas para gastos de funcionamiento del 2024 y 2025. Como ordena la ley vigente aprobada el año pasado.
En tanto, el nuevo proyecto mantiene la obligación de convocar a paritarias del sector “con una periodicidad que no podrá exceder los 3 meses calendario”. Pero suprime la parte de la norma vigente donde exige que las mismas deben convocarse “asegurando en todos los casos y tramos de la negociación una actualización mensual no inferior a la inflación publicada por el INDEC”.
