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ESPECTÁCULO

El horror que marcó para siempre a Tamara Paganini: la tragedia secreta de sus mellizos que nunca superó

 

Un antes y un después en su vida.

 
Tamara Paganini

Tamara Paganini saltó a la fama en 2001 por su participación en la primera edición de Gran Hermano. Sin embargo, el perfil rebelde de la India hizo que mirara con recelo a los medios, por lo que se sumergió en el ostracismo durante muchos años. En 2015, la flamante jugadora del reality anunció que estaba embarazada de mellizos, a quienes esperaba con una gran expectativa.

«Es un sueño por el que venía luchando desde hace mucho tiempo. Y gracias a Dios, se va a hacer realidad«, había escrito la mediática en las redes sociales, visiblemente emocionada por la noticia. A sus 41 años, la exhermanita finalmente se convertiría en madre junto con el empresario Sebastián Cavalieri. De hecho, la rubia había rechazado un papel en una obra de teatro para dedicarse de lleno a su embarazo.

Sin embargo, un hecho dramático sacudió la vida de Tamara cuando los médicos le comunicaron que Vitorio, uno de sus mellizos, fallecería en el parto. «Pateaba y todo, pero solo podía vivir estando dentro mío«, contó Paganini sobre el bebé que padecía una malformación ósea.

Por otra parte, se encontraba Donatella, cuya gestación también tenía algunas complicaciones. «Tuve picos de presión que oprimieron el cordón umbilical. Entonces, no recibía suficente alimento y no se le desarrollaron del todo los pulmones«, reveló quien acaba de ingresar a la casa más famosa del país.

Un hecho bisagra en la vida de Tamara Paganini

Finalmente ambos bebés de Tamara Paganini nacieron prematuros, con casi siete meses de gestación. Tal como se lo habían anticipado los profesionales, el varón murió minutos después del parto, mientras que la nena fue directo a la incubadora, donde falleció días después.

«El nene nació y lo tuve en brazos hasta que se fue. Muy duro», recordó la India. Pasado el tiempo, Tamara y su pareja esparcieron parte de las cenizas de los bebés en Córdoba. El resto de ellas terminaron diseminadas en Disney, precisamente «donde está el castillo».