El presidente Javier Milei fue distinguido en Hungría con el título “Civis Universitatis Honoris Causa” otorgado por la Universidad Ludovika de Budapest. El reconocimiento se dio en el marco de su visita oficial al país europeo.
Durante su discurso, el mandatario dejó una de las definiciones más fuertes de su intervención: “El precio de la libertad es la eterna vigilancia”. La frase sintetizó el eje central de su exposición, enfocada en la defensa de la libertad individual, el rol limitado del Estado y la necesidad de sostenerlos en el tiempo.
En ese contexto, Milei hizo un repaso de la situación en la que, según su visión, se encontraba la Argentina al asumir. Sostuvo que el país estaba “al borde de la peor crisis de su historia”, con niveles de pobreza superiores al 50% y una inflación descontrolada.
Nations that have experienced collectivism understand the true value of freedom — and why sovereignty and national identity must be protected.
— Balázs Orbán (@BalazsOrban_HU) March 22, 2026
This is what ?? @JMilei spoke about at ?? @uni_nke in Budapest, where he received the Civis Universitatis Honoris Causa.
In his… pic.twitter.com/hgR24472zt
Milei defendió su rumbo y criticó al colectivismo
El Presidente apuntó contra las gestiones anteriores y cuestionó con dureza al socialismo. Afirmó que las políticas de corte colectivista llevaron a la decadencia económica del país y responsabilizó a sus predecesores por la emisión monetaria que, según indicó, agravó la crisis.
Además, vinculó esa crítica con una mirada más amplia sobre la historia global, al destacar que los países que atravesaron regímenes colectivistas desarrollaron una mayor conciencia sobre el valor de la libertad. En ese sentido, elogió la experiencia de Hungría y su resistencia frente a esos modelos.
Un mensaje con contenido geopolítico
Milei también abordó el escenario internacional y el posicionamiento de Argentina. Planteó que cada nación debe tener la capacidad de decidir cómo organizarse y defendió la soberanía en la toma de decisiones, en línea con su visión de política exterior.
En ese marco, el mandatario hizo referencia a temas sensibles como la inmigración, al advertir que una falta de integración puede generar desequilibrios sociales. Además, reforzó la idea de una comunidad internacional basada en valores compartidos.
Sobre el final, Milei retomó el eje de la libertad y aseguró que tanto Argentina como Hungría comparten una experiencia histórica que refuerza la necesidad de defenderla. “Sabemos lo que es haberla perdido”, afirmó ante el auditorio, cerrando su exposición con su habitual consigna: “¡Viva la libertad, carajo!”.
