A poco más de tres meses del inicio del Mundial 2026, un escenario inesperado empezó a tomar fuerza en el fútbol internacional. La creciente tensión geopolítica en Medio Oriente generó dudas sobre la participación de Irán en el torneo que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
Las especulaciones comenzaron luego de las declaraciones del presidente de la federación iraní, Mehdi Taj, quien dejó abierta la posibilidad de que su selección no participe en la Copa del Mundo tras los recientes conflictos internacionales.
“Con lo que ha pasado… es poco probable que podamos esperar con ilusión el Mundial”, expresó el dirigente, aunque aclaró que la decisión final dependerá de las autoridades deportivas.
Qué pasaría si Irán decide retirarse
El reglamento del Mundial 2026 contempla la posibilidad de que una selección clasificada renuncie antes del inicio del torneo. Según el artículo 6 del reglamento, las sanciones económicas dependen del momento en que se anuncie la retirada.
Si la federación comunica su baja con más de 30 días de anticipación al inicio del torneo, la multa mínima sería de 250.000 francos suizos.
En cambio, si la decisión se toma dentro del último mes previo al comienzo del campeonato, la sanción podría ascender a 500.000 francos suizos.
Además, el país debería devolver los fondos otorgados por la FIFA, que incluyen 1,5 millones de dólares destinados a la preparación y 10,5 millones por participar en la fase final.
A esto podrían sumarse castigos deportivos adicionales, como sanciones disciplinarias o incluso la exclusión de futuras competiciones organizadas por el organismo.
La selección que podría ocupar su lugar
En caso de que la retirada se confirme, el reglamento también contempla la posibilidad de reemplazar a la federación que abandone el torneo.
El artículo 6.7 establece que la FIFA tiene plena discrecionalidad para decidir cómo resolver la situación. Si se mantiene el cupo asignado a la Confederación Asiática, la selección con más posibilidades de beneficiarse sería Irak, que logró acceder al repechaje internacional.
También podría verse involucrada Emiratos Árabes Unidos, dependiendo de cómo se reorganice el sistema de clasificación.
Este tipo de situaciones no sería inédita en la historia del torneo: en 1930 y 1950 hubo selecciones que finalmente no participaron después de haberse clasificado.
El problema si Irán decide participar
Incluso si la selección iraní mantiene su presencia en el torneo, el escenario ya presenta desafíos importantes. El equipo tiene previsto disputar sus partidos del Grupo G en territorio estadounidense, enfrentando a Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto.
Las sedes asignadas son Los Ángeles y Seattle, mientras que el plantel planea concentrar en Tucson, Arizona.
El contexto político ya había generado controversia debido a las restricciones de ingreso a Estados Unidos para ciudadanos iraníes. Finalmente se acordó que jugadores y oficiales recibirían visados especiales, aunque los aficionados no tendrían el mismo beneficio.
Desde la Casa Blanca, Andrew Giuliani se refirió a la situación tras los ataques recientes y afirmó: “Mañana nos ocuparemos de los partidos de fútbol. Esta noche celebramos la oportunidad de libertad del pueblo iraní”.
Mientras tanto, la FIFA sigue monitoreando el escenario. Con 48 selecciones participantes, el Mundial 2026 será el más grande de la historia, pero también podría enfrentar cambios inesperados antes de que ruede la pelota.
