La diputada de la nación de la Provincia de Buenos Aires Julia Strada (Unión por la Patria) criticó a la Ley de Reforma Laboral, que ya entró en vigencia tras la promulgación del Gobierno Nacional. Al exponer que la iniciativa deja de lado a los trabajadores de las plataformas digitales de intermediación. «¡Excluidos ya! (en referencia a PedidosYa). La reforma cristaliza la desprotección de los trabajadores de plataformas».
«En primer lugar, crecen los problemas por el nivel de endeudamiento. Ya que buena parte de los repartidores están endeudados para poder trabajar. Tienen que comprar una moto, un celular, pagar mantenimiento y combustible. El bajo ingreso les dificulta el pago de la deuda«, planteó Strada en su cuenta de X.
EXCLUÍDOS YA!
— Julia Strada (@Juli_Strada) March 10, 2026
LA REFORMA LABORAL CRISTALIZA LA DESPROTECCIÓN DE LOS TRABAJADORES DE PLATAFORMA
Veamos:
1. Crecen los problemas por el nivel de endeudamiento: buena parte de los repartidores están endeudados para poder trabajar. Tienen que comprar una moto, un celular, pagar… pic.twitter.com/kN4tx9OERW
Según la diputada peronista, la novedad es que frente a tal situación los bancos le pidieron a las aplicaciones que les descuenten las cuotas directamente de los pagos que reciben los repartidores en la aplicación. Pero remarcó que descontarles parte del ingreso «sugeriría la existencia de relación de dependencia».
«Esto va en línea con la introducción de cambios en el artículo 132 de la Ley de Contrato de Trabajo en el marco de la reforma laboral que habilita el descuento de créditos automáticos por parte de entidades bancarias. Lo que ya están haciendo las plataformas es ofrecer servicios financieros y luego descontarles directamente de la billetera electrónica que tienen asociada a la app», argumentó.
«Si te accidentás trabajando, dejás de cobrar», alertó Strada
Strada también criticó que el seguro que tienen los repartidores no cubre los días de trabajo perdidos. Debido a que la reforma no reconoce relación laboral, por lo que los repartidores no tienen ART como cualquier trabajador formal, y lo que existe es un seguro por accidente. «¿Qué implica eso? Que, si el trabajador se accidenta, el seguro cubre la atención médica pero no reemplaza el ingreso durante el tiempo que no puede trabajar. En otras palabras, si te accidentás, dejás de cobrar«, advirtió.
En relación a los supuestos beneficios que contemplan las plataformas, la diputada criticó que estos «dicen mucho sobre la precariedad del esquema». «Entre los beneficios que promocionan algunas plataformas aparece la posibilidad de que los repartidores puedan usar el baño en locales de comida rápida. Sí, literalmente. Ese es uno de los beneficios destacados para quienes pasan horas circulando por la ciudad haciendo entregas», alertó.
«Con respecto a la rentabilidad de las plataformas… Mientras tanto, las aplicaciones capturan una parte importante del ingreso que genera el sistema. En pedidos de aplicaciones de repartidores, las comisiones a los comercios rondan el 20 por ciento. En el caso de Uber, la plataforma se queda con cerca de un 30% del valor del viaje en promedio. Es decir, intermedian entre trabajador y usuario. Pero capturan una porción muy significativa del valor generado», expuso.
«La reforma laboral no moderniza nada», cuestionó Strada
Por último, Strada criticó que la reforma laboral no moderniza nada. Ni tampoco resuelve problemas estructurales de este tipo de trabajos. «El seguro no queda establecido como una obligación de la plataforma. La ley plantea que trabajador independiente y plataforma deben acordarlo. En la práctica, esto funciona como un eufemismo y termina siendo el propio trabajador quien paga su cobertura. Tampoco se exige que estas empresas tengan radicación efectiva en Argentina. Esto implica que frente a multas o sanciones muchas veces tienen capacidad para dilatar los procesos o directamente evitar el pago».
«Otro punto ausente es la obligación de brindar soporte humano. Si un repartidor sufre un bloqueo de cuenta, un error en un pago o una penalización del sistema, muchas veces queda atrapado en formularios automáticos sin un interlocutor real. Y finalmente está el corazón del sistema, el algoritmo, que decide qué pedidos recibe cada repartidor, en qué orden, con qué prioridad y qué penalización aplica si rechaza un pedido. La reforma no incorpora ninguna obligación de transparencia sobre cómo funcionan esos mecanismos», cargó.
Y la diputada concluyó: «Lejos de resolver los problemas del trabajo en plataformas, la reforma termina consolidando un esquema donde el trabajador asume casi todos los riesgos, desde accidentes hasta ingresos variables y costos de trabajo. Mientras las plataformas mantienen el control del sistema y capturan una parte significativa del valor generado».
