La Selección Argentina ya comienza a transitar la recta previa rumbo al Mundial 2026, y en ese camino Lionel Scaloni no solo sigue a los nombres habituales, sino también a futbolistas que, a partir de su rendimiento en Europa, empiezan a golpear la puerta desde atrás. En un contexto de alta competencia interna, los delanteros que sostienen buenos números en ligas exigentes ganan crédito.
Uno de esos casos es el de Lucas Boyé, quien atraviesa un presente destacado en La Liga de España. El atacante logró consolidarse como una pieza clave en el Alavés de Eduardo Coudet, con goles importantes, participación constante en el circuito ofensivo y un crecimiento que no pasó desapercibido en el mercado europeo. Su rendimiento empieza a despertar el interés de clubes con aspiraciones mayores dentro del fútbol español.
Desde el plano del mercado de pases, la situación de Boyé es clara: su cotización viene en alza y su perfil encaja en equipos que buscan delanteros con movilidad, potencia física y experiencia en contextos de presión. Un posible salto a un club que dispute competencias europeas elevaría de manera directa su visibilidad internacional y su nivel de exigencia semanal.
Para Scaloni, este tipo de escenarios son determinantes. La delantera argentina cuenta con nombres consolidados, pero también con espacios que siguen abiertos para alternativas confiables. El cuerpo técnico prioriza jugadores que sostengan rendimiento, regularidad y protagonismo, factores que Boyé viene cumpliendo en el fútbol español.
Scaloni lo evalúa: un mercado que puede abrir una oportunidad real
Si Lucas Boyé logra concretar un traspaso a un club de mayor jerarquía en Europa, su panorama puede cambiar de manera significativa. Competir por objetivos importantes y sumar rodaje internacional podría convertir su buen presente en una candidatura más sólida dentro de la órbita de la Selección. En un año clave de definiciones, el mercado de pases aparece como el impulso que puede acercarlo a la consideración de Scaloni rumbo al Mundial 2026.
