La siempre explosiva Cinthia Fernández volvió a quedar en el centro de una historia insólita. Esta vez no por un escándalo mediático ni por un cruce televisivo, sino por una revelación vinculada al mundo de las energías y las envidias. Según explicó la especialista esotérica Liliana Chelli, la panelista estaría rodeada de “malas vibraciones” y hasta de posibles traiciones en su entorno.
Todo comenzó cuando Cinthia Fernández empezó a notar movimientos extraños en sus redes sociales, especialmente en su cuenta de Instagram. Los seguidores subían y bajaban sin una explicación clara, algo que despertó su sospecha de que algo raro estaba pasando detrás de escena. Intrigada y algo preocupada, decidió recurrir a un ritual ancestral que, según la tradición popular, permite detectar energías negativas.
Para despejar dudas, la mediática se sometió al llamado “porongo soplón” en La mañana con Moria. Se trata de una práctica típica de las señoras de campo que busca despertar a Poronguín, el duende que habitaría dentro del mate y que funciona como una especie de oráculo espiritual. A través de este ritual se intenta descubrir si alguien está enviando malas intenciones o envidias.
El procedimiento al que se sometió Cinthia Fernández incluyó un método tan simple como simbólico: dos fósforos fueron pasados ??por todo su cuerpo para que absorbieran su energía. Luego, esos mismos fósforos fueron arrojados a un recipiente con agua para observar su comportamiento y así interpretar el mensaje energético.
El resultado, según explicó Chelli, fue inmediato y revelador. “Las cabecitas rojas de los fósforos buscaron tocarse apenas cayeron al agua”, aseguró la especialista al analizar lo ocurrido. Para ella, ese movimiento no es casual y tiene un significado muy concreto en el lenguaje de este tipo de rituales.
Cinthia Fernández atravesada por la mala onda
De acuerdo con su interpretación, Cinthia Fernández no estaría enfrentando un trabajo de magia negra clásico, sino algo más cotidiano pero igualmente nocivo: un “gualicho de habladurías”. En otras palabras, muchas personas hablarían mal de ella, movidas por celos, envidia o resentimiento, generando una energía negativa que terminaría impactando en su vida pública y digital.
“Eso marca que está siendo blanco de mucha mala onda”, explicó Chelli, quien incluso vinculó esas vibraciones con los problemas recientes que la mediática viene notando en su exposición pública. Para la especialista, el mensaje también advierte sobre posibles traiciones dentro de su círculo cercano.
