El guiso de lentejas es uno de los platos más tradicionales de la cocina argentina y un infaltable cuando bajan las temperaturas. Sustancioso, rendidor y económico, combina ingredientes simples en una preparación que reconforta y siempre cumple. En esta versión, el diferencial está en el uso de una olla a presión eléctrica, que permite reducir drásticamente los tiempos de cocción. Lo que en una receta tradicional puede llevar más de una hora, acá se resuelve en apenas 30 minutos, sin resignar sabor.
Paso a paso la receta del guiso de lentejas
La propuesta de Ximena Sáenz mantiene la esencia del guiso clásico: carne bien sellada, verduras que aportan base y profundidad, lentejas que absorben todos los sabores y el toque clave del chorizo colorado. A eso se suma un poco de vino tinto, que potencia el conjunto y le da mayor intensidad.

El resultado es un plato espeso, con una textura cremosa y equilibrada, donde cada ingrediente cumple un rol. Las lentejas quedan tiernas, la carne jugosa y el caldo se integra de manera homogénea, logrando ese efecto “de olla larga” pero en mucho menos tiempo.
La clave está en el sistema de cocción. Las ollas a presión eléctricas trabajan a mayor temperatura y conservan el vapor dentro del recipiente, lo que acelera la cocción de las legumbres y permite que los sabores se concentren. Además, los modelos más modernos incluyen programas automáticos que simplifican el proceso y evitan la necesidad de supervisión constante.
Este tipo de preparación también tiene un plus práctico: se puede hacer en cantidad y conservar en porciones, ya que el guiso suele intensificar su sabor con el paso de las horas. Así, el clásico de siempre se adapta a los tiempos actuales: una receta casera, contundente y llena de sabor, pero lista en tiempo récord.
