En un giro importante dentro de su conflicto judicial, Roberto Castillo y Cinthia Fernández consiguieron una medida que podría marcar un antes y un después en la disputa que mantienen con Daniela Vera Fontana. Según lo difundido por el propio letrado, la resolución del Juzgado Civil 23 establece límites claros y contundentes para resguardar su intimidad y la de sus hijas menores.
El fallo judicial ordena la reanudación de cautelares previamente dictadas. De este modo, Daniela Vera Fontana deberá abstenerse de “difundir, divulgar o mencionar, de manera directa o indirecta” cualquier información vinculada a Roberto Castillo, a sus hijas y a Cinthia Fernández. La intención es frenar de manera inmediata la circulación de contenidos que puedan afectar la privacidad de la familia.
La prohibición judicial no se limita únicamente a los medios tradicionales. Sucede que también alcanza a las publicaciones en redes sociales, entrevistas en prensa, imágenes, videos o mensajes de cualquier tipo. Además, se extiende a expresiones realizadas a través de terceros, asegurando un blindaje amplio frente a cualquier intento de exposición pública.
La resolución puso especial atención en la protección de los menores. “Se prohíbe de manera expresa la difusión de cualquier contenido relacionado con ellas, su vida privada o su entorno familiar”, establece el fallo contra la ex de Roberto Castillo, reafirmando la prioridad de cuidar la intimidad de los hijos en medio del conflicto.
Si la ex de Roberto Castillo incumple, recibirá una dura multa
El peso de la medida queda también reforzado por las consecuencias legales que implica su incumplimiento. La Justicia prevé la aplicación de una multa de hasta 20 millones de pesos y la posibilidad de iniciar acciones penales por desobediencia, dejando en claro que no se trata de un llamado de atención, sino de un mandato con fuerza ejecutiva.
Con esta resolución, Roberto Castillo y Cinthia Fernández buscan resguardar no solo su tranquilidad personal. El objetivo es también el normal desarrollo de la vida de las menores, evitando que la polémica mediática se transforme en un factor de presión adicional en el ámbito familiar.

