El nuevo ciclo todavía no comenzó oficialmente, pero en Núñez ya se mueven fichas fuertes. Con Eduardo Coudet a un paso de asumir, la dirigencia que encabeza Stefano Di Carlo busca anticiparse a uno de los principales reclamos del futuro DT: reforzar el ataque de inmediato.
El presente ofensivo preocupa y los números lo exponen. El equipo atraviesa una sequía alarmante, con delanteros que acumulan extensas rachas sin convertir y una producción muy por debajo de lo esperado.
La urgencia que empuja al mercado
La estadística marca el contexto: Sebastián Driussi estuvo casi siete meses sin anotar, mientras que otros atacantes del plantel arrastran 14 y 24 partidos sin goles. Esa falta de eficacia explica gran parte del mal momento deportivo.
Ante ese escenario, River ya había sondeado alternativas en el último mercado, aunque las negociaciones por Luciano Gondou y Tadeo Allende no prosperaron por cuestiones económicas.
Ahora aparece una opción diferente, con recorrido internacional y pasado en la Selección.
El nombre que apareció “ahora”
Según trascendió en las últimas horas, Joaquín Correa entró en el radar para reforzar la ofensiva. El delantero, campeón de América con Argentina, milita actualmente en Botafogo tras su etapa en Europa.
Si bien su perfil encaja más como segundo punta que como clásico 9 de área, su experiencia y jerarquía lo colocan como alternativa inmediata. Desde su arribo al conjunto brasileño disputó 27 partidos y convirtió 2 goles, números que generan debate, aunque su recorrido previo en el fútbol europeo pesa en la evaluación.
En River analizan condiciones contractuales y el costo de la operación. La idea es aprovechar uno de los cupos disponibles y cerrar la incorporación sin demoras si el escenario económico resulta viable.
El mercado todavía puede traer movimientos inesperados. Con la llegada de Coudet en puerta, la dirigencia busca dar un golpe que revitalice el frente de ataque y devuelva competitividad a un equipo que necesita respuestas urgentes.
