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POLÍTICA

La confianza en el gobierno de Javier Milei cayó por cuarto mes consecutivo

 

El índice de la Universidad Torcuato Di Tella registró una baja en marzo respecto de febrero y alcanzó su nivel más bajo desde el inicio de la gestión de Milei.

 
Javier Milei

La confianza en el gobierno de Javier Milei cayó por cuarto mes consecutivo. Así se desprende del Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) elaborado mensualmente por la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella, que muestra una nueva merma en marzo. Según el informe, el ICG se ubicó en 2,30 puntos, una disminución del 3,5% respecto de febrero. La medición se realizó en base a encuestas nacionales efectuadas entre el 4 y el 13 de marzo y refleja un descenso tanto en la comparación mensual como en términos interanuales.

El dato marca además el registro más bajo desde el inicio del mandato de Milei. En febrero el índice había sido de 2,38 puntos, con una caída del 0,6% respecto de enero, mientras que en ese mes había registrado un retroceso del 2,8%. Así, la confianza acumuló una contracción del 6,5% en lo que va de 2026. El promedio de la gestión libertaria se ubica ahora en 2,43 puntos, un nivel intermedio si se lo compara con el mismo tramo de gobierno de Mauricio Macri (2,55) y de Alberto Fernández (1,99).

Comparaciones con gestiones anteriores

A pesar de la caída reciente, el ICG de marzo todavía se mantiene muy por encima de los valores registrados durante la gestión de Fernández en el mismo período de 2022, cuando el indicador había marcado 1,51 puntos. Sin embargo, la última medición también muestra que la confianza actual quedó levemente por debajo del nivel que tenía el gobierno de Macri en marzo de 2018, cuando el ICG alcanzaba los 2,32 puntos.

La baja sostenida se produce después del repunte registrado en noviembre de 2025, cuando el indicador había alcanzado los 2,47 puntos tras las elecciones legislativas nacionales y había experimentado el mayor salto desde el inicio de la gestión, con un crecimiento del 17,5%. Desde entonces, el índice comenzó a descender gradualmente: 2,46 puntos en diciembre, 2,40 en enero, 2,38 en febrero y 2,30 en marzo.

Cómo evolucionaron los componentes del índice

El informe detalla que cuatro de los cinco componentes que integran el ICG mostraron retrocesos durante el último mes. El subíndice de Honestidad se mantiene como el más alto, con 2,73 puntos, aunque registró una leve caída del 1,1%. En segundo lugar aparece Capacidad, con 2,55 puntos, que sufrió un descenso más pronunciado del 5,6%.

Por el contrario, Eficiencia fue el único componente que mostró una mejora durante marzo, al crecer un 3,9% y alcanzar los 2,38 puntos. Los mayores retrocesos se concentraron en Evaluación general del gobierno, que cayó un 9,2% hasta 1,98 puntos, y en Preocupación por el interés general, que descendió un 6% hasta ubicarse en 1,87 puntos.

Brechas por edad, género y territorio

El estudio también detectó diferencias significativas entre distintos segmentos de la población. En términos de género, los hombres registran un índice de confianza de 2,60 puntos, mientras que entre las mujeres el valor cae a 1,93 puntos, ampliando la brecha entre ambos grupos. La caída entre las encuestadas fue además una de las más pronunciadas del mes.

En relación con la edad, el grupo de 30 a 49 años pasó a liderar el nivel de confianza con 2,33 puntos, seguido por los mayores de 50 años con 2,29. En cambio, el segmento de jóvenes entre 18 y 29 años sufrió el descenso más fuerte: el indicador cayó hasta los 2,22 puntos, con una baja del 25,8%, perdiendo el liderazgo que había mostrado en los primeros meses de la gestión.

En el análisis territorial, el interior del país continúa mostrando los niveles más altos de confianza en el gobierno de Milei, con 2,52 puntos. En el Área Metropolitana (AMBA) las cifras son menores: en la Ciudad de Buenos Aires el índice llega a 2,12 puntos, mientras que en el Gran Buenos Aires se registra la caída más marcada, con 1,92 puntos. El informe también señala que quienes no fueron víctimas de delitos en el último año exhiben niveles de confianza más altos que quienes sí atravesaron situaciones de inseguridad.