A días de haber celebrado sus 99 años, Mirtha Legrand volvió a referirse a la fiesta íntima y deslumbrante con la que recibió un nuevo año de vida. La conductora abrió su programa agradeciendo los gestos de cariño y compartiendo detalles de una noche que, según sus propias palabras, fue “inolvidable”.
El gran deseo de Mirtha Legrand por sus 99 años
El festejo se realizó en la casa de su hija, Marcela Tinayre, en Barrio Parque. Allí, alrededor de 70 invitados acompañaron a La Chiqui en una velada que se extendió hasta la madrugada. “Lo pasamos estupendo”, resumió al aire, todavía emocionada. Uno de los momentos más destacados fue el show de Jairo, a quien definió como “una maravilla”. También recordó la participación de Roberto Moldavsky, que hizo estallar de risa a los presentes con su humor improvisado. “Fue una sensación lo que se rió la gente”, destacó.
La noche tuvo un imprevisto: la lluvia obligó a trasladar la celebración del jardín al interior de la casa. Sin embargo, lejos de opacar el clima festivo, el episodio sumó anécdotas a una velada cargada de emoción. “Unos noventa y nueve”, dijo entre risas, consciente del impacto que genera la cifra.
Uno de los instantes más conmovedores ocurrió cuando Mirtha salió a la puerta para saludar a las decenas de personas que se habían congregado en la calle para homenajearla. Pancartas, carteles y aplausos la esperaban. Desde allí, respondió a una frase que ya quedó en la historia. Cuando le gritaron “¡Sos una leyenda!”, ella replicó con firmeza: “Pero la leyenda continúa”.
Durante el programa, también recordó a su hermana gemela y repasó su historia de vida con orgullo. “Cuando nací pesaba un kilo doscientos. Creían que me iba a morir. Y bueno, aquí estoy”, expresó, provocando aplausos en el estudio. Antes de comenzar su clásica mesaza, dejó en claro su próximo objetivo: “Quiero cumplir un añito más, quiero ser centenaria”. A los 99, Mirtha Legrand no solo celebra su trayectoria y vigencia, sino que reafirma su lugar como ícono indiscutido del espectáculo argentino. Y, como ella misma dijo, la leyenda continúa.
