El senador nacional Luis Juez cuestionó el rol político de la vicepresidenta Victoria Villarruel y sostuvo que fue ella misma quien quedó en una posición incómoda dentro del Gobierno nacional. El dirigente consideró que la función de un vicepresidente debe estar ligada al acompañamiento del jefe de Estado -en este caso Javier Milei– y advirtió que cualquier intento de protagonismo por fuera de ese esquema genera tensiones institucionales.
“Hace mucho tiempo que vengo discutiendo el tema de si Villarruel es o no golpista, y esto me ha generado una distancia importante con la autoridad de la Cámara”, afirmó Juez en declaraciones a La Nación+. En ese marco, explicó que quienes ocupan la vicepresidencia deben ser conscientes de que su rol político está atado al destino del Presidente y al rumbo que marca la Casa Rosada.
Según el senador recientemente incorporado al bloque La Libertad Avanza, la función central del vicepresidente en el sistema político argentino es acompañar la gestión presidencial y administrar el funcionamiento del Senado. “Cuando estás sentado en un lugar como el de vicepresidente sabés que tu rol y tu futuro están atados al mandato y a la suerte del Presidente. Esa es la tarea que tiene que tener un vicepresidente”, señaló.

El rol del vicepresidente en el sistema político
Juez consideró que cuando un vicepresidente intenta construir protagonismo propio o marcar distancia con el jefe de Estado termina ubicándose en una posición compleja. “Cualquier otra cosa que te saque de ese eje te pone en un lugar extremadamente incómodo. Lamentablemente, la vicepresidenta sola se puso en un lugar incómodo”, sostuvo.
En ese sentido, el legislador recordó que históricamente los vicepresidentes en la Argentina han tenido un rol institucional más discreto. Según su mirada, la figura se destaca principalmente por su tarea al frente del Senado y por el acompañamiento político al presidente de turno. “De los últimos 40 años, ¿cuántos vicepresidentes te acordás?”, planteó Juez. Y agregó que la función es “extraordinaria”, pero se centra en la administración de la actividad legislativa y en respaldar las decisiones del Poder Ejecutivo.
Tensiones dentro del oficialismo
Las declaraciones del senador se producen en medio de una relación cada vez más distante entre Milei y Villarruel. Durante la apertura de sesiones ordinarias del Congreso, el mandatario deslizó una crítica hacia sectores que, según dijo, “soñaron con el sillón de Rivadavia” tras la derrota electoral en la provincia de Buenos Aires el año pasado.
La referencia fue interpretada por distintos dirigentes políticos como un mensaje hacia la vicepresidenta, con quien el vínculo político se encuentra deteriorado desde hace más de un año. La tensión también quedó reflejada durante la transmisión oficial de la Asamblea Legislativa, donde el saludo entre ambos fue frío y casi no hubo interacción pública.
El conflicto interno se intensificó en los últimos días con cruces entre Villarruel y el ministro de Defensa, Luis Petri. El funcionario acusó a la vicepresidenta de haber sido “funcional a la oposición” y de apostar al fracaso del Gobierno, mientras que ella respondió en redes sociales cuestionando su gestión y lo acusó de no dar explicaciones por la situación de la obra social militar (ex Iosfa, actual OSFA).
En ese contexto, Juez evitó profundizar la polémica aunque dejó en claro su postura sobre el rol institucional del vicepresidente. “No voy a tirar más leña al fuego. Solo quiero decir que un buen vicepresidente es una persona que trabaja codo a codo con el dueño de los votos, que siempre es el Presidente de la Nación”, concluyó.
