Luisana Lopilato fue la primera invitada de Otro Día Perdido, el nuevo programa de Mario Pergolini en eltrece, y dejó varios momentos para recordar en una charla distendida donde habló de su carrera, su relación con Michael Bublé y, sobre todo, de su manera de criar a sus cuatro hijos: Noah, Elías, Vida y Cielo.
La fuerte revelación de Luisana Lopilato
El momento que más llamó la atención fue cuando habló de la educación. Con una mezcla de humor y convicción, Luisana reveló una decisión que no todos los padres tomarían: “En Canadá, ellos tuvieron dos semanas de vacaciones. Pero en vez de darles las dos semanas, les di una”. La frase generó risas en el estudio, pero la actriz fue clara: no lo dice como broma.
Durante la segunda semana de vacaciones que los chicos no disfrutaron como tal, Luisana organizó clases con una docente a la que llama Lilon. “Les dije a los chicos: ‘Vamos a ver a Lilon, aunque sea una hora cada uno, para pasar lo que necesitan pasar’”, explicó. Y detalló que se trata de una maestra universitaria capaz de trabajar con distintas edades: “Puede agarrar a la más chiquita y darle una hora, un poquito”.
Entre todas las asignaturas, hay una que para Luisana no admite descuido: las matemáticas. “Para mí la matemática es re importante. Yo soy malísima y me cuesta”, reconoció con honestidad, lo que le sumó complicidad con el público. Precisamente porque a ella le costó, insiste en que sus hijos la trabajen desde chicos.
La actriz cerró la reflexión con una frase que resume su filosofía de crianza: “Siempre se los digo: cuando estén en el colegio con todos los amiguitos, es importante que estén seguros”. Para Luisana, esa seguridad se construye con base sólida, incluso en las vacaciones. Una postura que puede sonar estricta, pero que ella defiende con la misma convicción con la que habla de todo lo demás.
