La vida de Pablo Grillo cambió para siempre el 12 de marzo de 2025, cuando frente al Congreso de la Nación, durante una protesta, un cartucho de gas lacrimógeno disparado por personal de Gendarmería Nacional le «voló la cabeza». Hoy, tras haber sido dado de alta y refugiado en la paz de su casa en Ensenada, el fotógrafo brindó su primer testimonio televisivo a C5N, dejando un mensaje de esperanza y resistencia.
A pesar de las secuelas del ataque, Pablo se muestra entero y con la mirada puesta en el futuro. Para él, haber sobrevivido es un verdadero milagro, pero no se conforma con solo estar vivo y exige que la investigación judicial avance contra los responsables políticos de la represión.
Pablo Grillo: “volvería a estar ahí”
Durante la entrevista, Grillo reflexionó sobre su labor como fotógrafo y militante. Lejos de amedrentarse por lo sucedido, aseguró que volvería a estar en el mismo lugar, cumpliendo su función de comunicar lo que pasa en las calles. «Mi arma es eso, es retratar lo que uno quiere», explicó el fotógrafo, definiendo su cámara no como un objeto de violencia, sino como una herramienta de verdad.
Sobre su presente, Pablo prefiere no hablar de un borrón y cuenta nueva, sino de una evolución de su propio camino. «No es una nueva vida, es una etapa dos», señaló el fotógrafo, quien espera que este nuevo tiempo venga acompañado de trabajo y de la fuerza necesaria para seguir adelante.
Justicia y un mensaje para quienes lo acompañaron
El tono de la entrevista se volvió más firme cuando se refirió a la actuación de las fuerzas de seguridad y a Patricia Bullrich, quien en aquel momento se encontraba al frente del Ministerio de Seguridad. Pablo expresó su desconfianza en los mandos bajos y pidió que la Justicia apunte a lo más alto de la cadena de mando. «Yo quiero que vayan más arriba», sentenció, dejando clara su postura sobre la responsabilidad oficial en el operativo.
Finalmente, Grillo dedicó palabras de profundo agradecimiento a las miles de personas que le enviaron fuerzas durante su internación. Con la emoción a flor de piel, envió un mensaje final para toda la militancia y para quienes lo apoyaron en el momento más difícil de su vida. «Les daría un abrazo de gol, que no aflojen, que yo no aflojo y que nos vemos en la calle», sentenció con una sonrisa en su rostro.
