El reloj avanza hacia el Mundial 2026 y, cuando todo debería girar en torno a lo deportivo, la conversación se trasladó a otro terreno: la seguridad. La violencia en el estado de Jalisco, particularmente en Guadalajara, obligó a la FIFA a pronunciarse públicamente.
Aunque el encuentro inaugural seguirá disputándose en el Estadio Azteca, el foco no está en Ciudad de México sino en una de las subsedes que albergará varios partidos de la fase inicial.
“Estamos mirando con atención”
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, fue consultado sobre el contexto y eligió un tono medido pero claro: “Preocupado no. Estamos mirando con atención lo que está pasando en México”.
Lejos de dramatizar, el dirigente explicó que existe contacto permanente con las autoridades del país y transmitió un mensaje de calma: “Tenemos toda la confianza de que todo va a pasar muy bien. Va a ser una fiesta”.
Sin embargo, el hecho de que el organismo admita seguimiento constante implica que la situación no pasa desapercibida en la planificación del torneo.
Guadalajara, en el centro de la escena
La ciudad tiene asignados cuatro compromisos de la fase de grupos, entre ellos:
- Corea del Sur vs. Repechaje UEFA (11 de junio)
- México vs. Corea del Sur (18 de junio)
- Colombia vs. Repechaje Internacional (23 de junio)
- España vs. Uruguay (26 de junio)
Se trata de encuentros de alto perfil, especialmente el cruce entre europeos y sudamericanos, lo que eleva la exigencia organizativa.
¿Puede haber cambios?
De momento, no existe ninguna decisión oficial que implique trasladar partidos o modificar sedes. No obstante, en la organización reconocen que, si el panorama no evoluciona favorablemente, podrían evaluarse alternativas logísticas.
Con más de 100 días por delante y un Mundial ampliado a 48 selecciones, la prioridad es garantizar condiciones óptimas en cada ciudad anfitriona.
México continúa como sede confirmada. Pero el mensaje es claro: la seguridad será un factor determinante en el tramo final hacia 2026.
