El conflicto entre Wanda Nara y Mauro Icardi suma un nuevo capítulo cargado de tensión, reproches y decisiones judiciales que no hacen más que profundizar la grieta. Aunque desde afuera parecía tratarse simplemente de una extensión en el tiempo que el futbolista quería pasar con sus hijas en la Argentina, lo cierto es que detrás de esa movida se esconde un malestar mucho más profundo por parte de la mediática.
Todo se desató cuando Icardi pidió formalmente quedarse un día más en el país junto a las nenas. En un primer momento, Wanda Nara habría puesto el grito en el cielo y se habría negado, pero finalmente el juez de familia interviniente, Hagopian, terminó dándole luz verde al delantero, autorizándolo a permanecer con las chicas hasta el viernes 27 de marzo antes de su regreso a Turquía.
Sin embargo, lejos de tratarse de una simple cuestión de calendario, el verdadero ojo de Wanda pasa por otro lado. Fue Yanina Latorre quien expuso con lujo de detalles la interna, tras dialogar directamente con Wanda Nara. “Ella no tiene problema en que las chicas extiendan los días pero tienen que ir al cole, cumplir con sus actividades y pasarla bien, y eso no está pasando”, reveló. La situación se volvió aún más delicada cuando desde la institución educativa se habrían comunicado con Wanda para informarle que las niñas acumulan 20 faltas en lo que va del año, todas coinciden con los períodos en los que estuvieron con su padre.
Wanda Nara contra la China Suárez
Este dato fue, sin dudas, el detonante emocional para Wanda Nara, que siente que las prioridades no están bien organizadas. “Wanda se opone por eso y siente que solo el padre acomoda a las hijas según las actividades de la novia”, agregó Latorre.
Mientras tanto, Wanda Nara no se encuentra en el país. La mediática está disfrutando de unos días en Japón junto a Martín Migueles, pero eso no significa que se haya desconectado de la situación. Muy por el contrario, mantiene una comunicación constante con su círculo de confianza y, sobre todo, con sus hijas, a través de videollamadas permanentes.

