El 29 llega con billete bajo el plato y ganas de ñoquis caseros, y Claudia Fontán tiene la receta perfecta para la ocasión. La actriz, conocida como la Gunda, preparar unos ñoquis de boniato que se diferencian de la versión clásica en algo fundamental: no se amasan ni se cortan. La masa de esta receta es blanda, se forma directamente con cucharas o cucharitas y el resultado sorprende.
Paso a paso la receta de Claudia Fontán
El secreto empieza en el horno. Los tres boniatos se colocan enteros y lavados sobre una cama de sal gruesa en una fuente, y se hornean a 180°C hasta que estén tiernos. Ese truco de la sal no es decorativo: absorbe la humedad durante la cocción y garantiza una pulpa más seca, que es exactamente lo que necesita la masa para funcionar bien.
Una vez horneados, se saca la pulpa y se hace un puré en un bowl. Se agregan tres yemas, 100 gramos de queso rallado, 90 gramos de harina, nuez moscada, sal y pimienta, y se mezcla todo hasta integrar. La masa va a quedar muy blanda y en ese momento puede parecer que algo está mal. «Te parece que no van a salir, pero salen. Y vale la pena», advierte la Gunda.
Para darles forma hay dos opciones: armarlos con dos cucharas como pequeñas croquetas, pasarlos por semolín y llevarlos a la heladera media hora antes de hervir, o tomar porciones directamente con una cucharita y ponerlas en el agua hirviendo como si fueran malfatti. Tres minutos de cocción y listo.
Pero lo que realmente transforma esta receta es el paso final. Apenas salen del agua, los ñoquis van directamente a una sartén con manteca, tomillo y ralladura de naranja. Se saltean hasta que se doren bien por fuera y después se sirven sobre una cama de salsa de tomates con queso rallado por encima. Esa combinación de manteca con el cítrico de la naranja y el tomillo es lo que convierte a estos ñoquis en algo especial. Una receta del 29 que merece repetirse cualquier día del mes.
